Una economía singular

España sigue creciendo por encima de la media europea y lleva casi diez años así, lo cual ya marca
Una economía singular
España sigue creciendo por encima de la media europea y lleva casi diez años así, lo cual ya marca una tendencia. Sin embargo, no faltan quienes atribuyen fragilidad a esta situación, que a pesar de mantenerse genera permanentemente dudas, por estar anclada a la construcción y el turismo y, de rebote, al consumo. No deja de ser, por tanto, una economía singular que asombra en Europa y deslumbra en España, donde las inseguridades latentes no impiden que este año se cierre con un crecimiento de 3,7% y un nivel de paro casi desconocido, cifrado en torno al 9%.

En todo ello han sido clave los tipos bajos, comunes a los países de la zona euro, lo que ha disparado el endeudamiento de las familias, que destinan sus recursos tanto a vivienda como a consumir. A consumir tanto que muchos de esos productos llegan del exterior, ante la falta de competitividad de la economía española, cuya inflación es muy superior a la europea. Primer riesgo, por tanto, a la vista, ya que el déficit exterior empieza a ser insoportable, sin que los ingresos por turismo neutralicen
semejante saldo negativo.

El endeudamiento récord de las familias es, por tanto, un riesgo para el propio país, y máxime ahora que el repunte de los tipos es un hecho más que cierto, con intereses al 3,25%, que pueden ser del 3,5% a finales de año. El gobernador del Banco de España ha intentado restarle gravedad a este inmenso globo financiero pero él sabe mejor que nadie que habrá problemas. Y no digamos si se produce cualquier repunte del desempleo. Pero aunque el paro siga donde está, parece inevitable que la subida de tipos arrastrará más dinero para pagar los intereses, quedando menos euros disponibles para el consumo, uno de los pilares del crecimiento español. Se le pueden dar muchas vueltas a todas estas cosas pero al final solo queda un camino: rebajar la inflación y competir en el exterior, desarrollando una economía productiva y no tan especulativa.

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