Sergio Ramos tiembla con el Sevilla: un descenso partiría el club… y la inversión

Si baja, la oferta del camero se desploma: de 450 a 200 millones como mucho.
Sergio Ramos. /  Instagram: sergioramos
Sergio Ramos. / Instagram: sergioramos

El Sevilla vive en esa frontera donde ya no basta con “no perder”: hay que sobrevivir. El épico empate ante el Alavés no cambió la foto real, solo evitó una herida más. Porque el equipo sigue 12º, sí, pero peligrosamente cerca del abismo, a apenas dos puntos del Mallorca, hoy en descenso. Y en Nervión, cuando el miedo vuelve, no lo hace como rumor: lo hace como costumbre.

Esta vez el temor al segundazo. como lo explican desde el diario Sport parece más serio que en otras temporadas. La plantilla está empobrecida, el margen de reacción es menor y cada jornada se siente como una ruleta. El club no solo compite contra rivales: compite contra su propia ansiedad, contra un estadio que aprieta y contra la certeza de que un descenso ya no sería un accidente, sino una consecuencia.

En paralelo, la venta del Sevilla se juega en el mismo tablero que la permanencia. Sergio Ramos y Five Eleven Capital siguen siendo los favoritos, pero observan el panorama con frialdad. Porque comprar un club en Primera es una cosa. Comprar un club en Segunda, con la caja temblando, es otra historia. Y lo peor es que el mercado no perdona: si bajas, te conviertes en ganga… pero también en problema.

Los números lo explican sin poesía. La deuda reconocida supera los 150 millones de euros, sin contar el préstamo participativo de LaLiga (CVC). Y si el Sevilla cae a Segunda, los ingresos se recortan por todas partes: televisión, patrocinios, publicidad, competiciones. Por eso, según varias fuentes, una inversión que ronda los 450 millones podría reducirse a unos 200 como mucho. No es un matiz: es partir el valor del club por la mitad.

Junio sigue marcado en rojo como el mes decisivo, tanto para la operación como para el futuro institucional. También están sobre la mesa alternativas como las de Antonio Lappí y Federico Quintero, pero todo queda condicionado a una sola palabra: permanencia. Porque si el Sevilla desciende, no solo pierde una categoría. Pierde poder, pierde precio y pierde, de golpe, el suelo bajo los pies. @mundiario

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