Sergio Ramos mueve ficha y se coloca a un paso de comprar el Sevilla

El camero firma una carta de intenciones y activa la due diligence.
Sergio Ramos, futbolista profesional. / @sergioramos
Sergio Ramos, futbolista profesional. / @sergioramos

Sergio Ramos ha dado un paso decisivo para convertirse en el próximo dueño del Sevilla FC. El central de Camas ha firmado una carta de intenciones con los principales accionistas del club, lo que abre ahora un periodo de negociación exclusiva para analizar las cuentas de la entidad. Es la fase más delicada del proceso, la temida due diligence, y también la que ha tumbado intentos anteriores de compra.

Ramos no está solo en la operación. Según informan desde el diario Marca, el todavía futbolista en activo lidera un consorcio junto al empresario argentino Martín Ink, CEO de Five Eleven Capital, con el respaldo financiero de IDC Ventures, un fondo estadounidense con raíces guatemaltecas. El proyecto ha convencido a los accionistas porque combina músculo económico con algo que el Sevilla lleva tiempo buscando: una cara reconocible, arraigo y liderazgo visible.

La propuesta inicial ronda los 450 millones de euros e incluye no solo la adquisición de paquetes accionariales, sino una inyección de capital para sanear una entidad golpeada por pérdidas recientes y una deuda que genera versiones contradictorias. Tras el bloqueo de otras ofertas —algunas desinfladas al revisar las cuentas—, la de Ramos es la única que ha sobrevivido al primer gran filtro.

El contexto explica la urgencia. El Sevilla vive una crisis estructural que ya no es solo deportiva. La fragmentación del accionariado, las tensiones internas y la pérdida de rumbo han erosionado un modelo que durante dos décadas fue ejemplo en Europa. Los actuales propietarios saben que vender no basta: buscan evitar un escenario a la valenciana o a la malagueña.

Ramos, fiel a su carácter, no pretende ser un inversor silencioso. Aspira a liderar, representar y reconstruir. No vuelve para ponerse la camiseta, sino para sentarse en el palco y empujar al club desde otro lugar de poder. El sevillismo observa con escepticismo y esperanza a partes iguales, pero por primera vez en mucho tiempo, el futuro ya no parece una incógnita absoluta. @mundiario

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