El nombre de Mbappé surge en un extraño caso investigado por las autoridades francesas

La policía francesa actúa tras investigar los pagos del Mundial 2022.
Kylian Mbappé. /  @kmbappe
Kylian Mbappé. / @kmbappe

El caso ha sacudido a la policía francesa y ha reabierto el debate sobre los límites entre gratitud y responsabilidad pública. El agente antidisturbios que recibió 60.300 euros de Kylian Mbappé por su labor de protección durante el Mundial de 2022 ha sido sancionado con una jubilación anticipada. Así lo reveló Le Monde, tras una investigación interna que ha dejado un fuerte impacto institucional.

El policía, de 57 años y conocido como ‘Momo’, llevaba más de dos décadas trabajando con la Federación Francesa de Fútbol. La sanción fue impuesta el 20 de diciembre y es la más severa antes de una expulsión directa. En la Policía Nacional francesa se aplica en contadas ocasiones, menos de diez al año en todo el país.

La Inspección General de la Policía Nacional reprochó al agente falta de “lealtad”, “probidad” y ausencia de rendición de cuentas. Aun así, la sanción tiene un componente simbólico, ya que el propio policía tenía previsto retirarse apenas diez días después. Pese a ello, seguirá vinculado a la FFF durante el Mundial de 2026 con un contrato temporal hasta finales de julio.

Paralelamente, la Justicia francesa investiga a este agente y a otros cuatro por los pagos realizados por Mbappé, que ascendieron a 180.300 euros en total. La causa parte de una alerta de Tracfin, el organismo que combate el blanqueo de capitales y el fraude fiscal. Según Le Canard Enchaîné, el futbolista consultó previamente a su abogado fiscalista, quien le aseguró que las donaciones no debían declararse.

El propio Mbappé explicó que había recibido 500.000 euros como prima por el subcampeonato mundial con Selección de Francia y que decidió donarlo íntegramente a asociaciones cívicas y al equipo policial que protegía a los jugadores. Un gesto que nació desde la gratitud, pero que hoy deja una lección incómoda: incluso las buenas intenciones pueden tener consecuencias cuando se cruzan con el rigor institucional. @mundiario
 

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