Dolor y consternación por el asesinato de Fede Dorcaz, la voz de El Chiringuito de Jugones
Fede Dorcaz, modelo y cantante de 29 años, fue asesinado a disparos el pasado 9 de octubre en Ciudad de México. El joven argentino, que creció en Mallorca, conducía su vehículo cuando fue interceptado y alcanzado por varios disparos. Murió en el acto. Su familia y amigos en España iniciaron una colecta para repatriar su cuerpo al barrio del Coll d'en Rabassa, donde se crió y donde era muy querido.
Fede, conocido también por haber compuesto la sintonía de El Chiringuito de Jugones, se había trasladado hace dos años a México para impulsar su carrera artística. Su futuro se presentaba prometedor: estaba a punto de debutar en el programa Las estrellas bailan en HOY, junto a su pareja, la influencer venezolana Mariana Ávila.
La noticia de su asesinato generó una ola de rumores sobre posibles vínculos con sicarios o drogas, versiones que fueron desmentidas por allegados y familiares. El comunicador Carlos Durán, amigo de la familia, aclaró que Fede “ni bebía ni fumaba” y que fue víctima de un intento de robo de su furgoneta. Cuatro personas estarían involucradas en el crimen.
La tragedia ha despertado una fuerte ola de solidaridad en Mallorca y Argentina. Vecinos, artistas y amigos se han unido para rendir homenaje al joven, recordado por su simpatía y talento. Su madre, destrozada, pidió respeto y subrayó que su hijo era un chico sano, enfocado en su carrera y sus sueños.
Fede Dorcaz deja tras de sí una historia marcada por la lucha, el esfuerzo y la ilusión de triunfar. Su muerte, abrupta e injusta, conmociona a dos países y a miles de personas que siguieron de cerca su trayectoria artística. La investigación por su asesinato continúa abierta. @mundiario


