Desahucian a Mickey Rourke tras una deuda de alquiler cercana a los 60.000 dólares

El actor estadounidense, conocido por su papel en la película 9 semanas y media, ha sido desalojado de la vivienda en la que residía en Los Ángeles después de que un tribunal fallara a favor del propietario del inmueble.
Mickey Rourke, actor. / @mickey_rourke_.
Mickey Rourke, actor. / @mickey_rourke_.

El actor y exboxeador Mickey Rourke vuelve a ocupar titulares, esta vez por motivos alejados del cine. Un tribunal de California ha ordenado la recuperación de la vivienda que ocupaba en Los Ángeles por parte de su propietario, Eric T. Goldie, tras un proceso judicial que se resolvió sin la comparecencia del intérprete.

Según la documentación legal difundida por medios estadounidenses, la sentencia se dictó “por defecto”, una figura jurídica que se aplica cuando el demandado no responde a la denuncia ni se presenta ante el tribunal dentro del plazo legal establecido. Como consecuencia, el contrato de alquiler quedó cancelado y el actor perdió el derecho a seguir ocupando la propiedad.

El litigio no buscaba recuperar la deuda económica acumulada, sino únicamente devolver la posesión de la vivienda a su propietario. Sin embargo, el origen del conflicto se encuentra en los impagos acumulados durante los últimos meses, que alcanzaban cerca de 60.000 dólares cuando el propietario decidió acudir a los tribunales. En diciembre del año pasado, Rourke recibió una notificación oficial que le daba tres días para saldar la deuda o abandonar la vivienda.

Ante la posibilidad de que el actor fuera desalojado, algunos amigos cercanos intentaron movilizar ayuda económica a través de internet. La actriz y amiga personal Liya‑Joelle Jones impulsó una campaña de financiación colectiva destinada a reunir fondos para pagar el alquiler atrasado. La iniciativa logró recaudar alrededor de 100.000 dólares en apenas 24 horas, lo que reflejó el apoyo que aún despierta el veterano intérprete entre sus seguidores.

No obstante, el propio Rourke se desmarcó públicamente de esa iniciativa. A través de un vídeo difundido en su cuenta de Instagram aseguró que no había autorizado la campaña ni estaba detrás de la recaudación de dinero.

Días después de conocerse el proceso judicial, el actor fue fotografiado retirando sus pertenencias de la vivienda. En declaraciones a la prensa, explicó que dejó de pagar el alquiler debido al deterioro del inmueble, asegurando que existían graves problemas de mantenimiento. Según su versión, la casa presentaba plagas de roedores, suelos en mal estado y deficiencias en el suministro de agua en varios baños y lavabos.

Tras abandonar la propiedad, Rourke se trasladó a un hotel de lujo situado en West Hollywood, donde —según diversas informaciones— se está haciendo cargo de los gastos de alojamiento, cuyas habitaciones superan los 500 dólares por noche.

La situación económica del actor ha sido objeto de debate en los últimos años. Su representante, Kimberly Hines, aseguró en declaraciones a medios estadounidenses que Rourke continúa recibiendo ofertas de trabajo en la industria del entretenimiento, aunque él mismo ha decidido rechazar algunos proyectos mientras espera oportunidades más lucrativas.

De acuerdo con fuentes cercanas citadas por la prensa británica, el intérprete mantiene una relación complicada con el dinero: puede recibir ingresos elevados por determinados trabajos, pero también gastar grandes sumas en periodos cortos de tiempo.

En los últimos años, Rourke ha buscado nuevas vías profesionales fuera del cine tradicional. En 2024 aceptó participar en el programa Celebrity Big Brother UK, donde, según medios británicos, era uno de los concursantes mejor pagados de la edición con un contrato cercano a los 600.000 dólares. Sin embargo, su paso por el reality fue breve, ya que fue expulsado pocos días después debido a su comportamiento conflictivo con otros participantes.

La trayectoria del actor ha estado marcada por altibajos. Tras alcanzar la fama en la década de los ochenta, decidió alejarse temporalmente de Hollywood para dedicarse al boxeo profesional, una etapa que le dejó secuelas físicas y afectó a su carrera cinematográfica. Aunque años después protagonizó un notable regreso con títulos como The Wrestler, su vida personal y profesional ha seguido atravesando periodos de inestabilidad.

El reciente desalojo de su vivienda en Los Ángeles refleja, una vez más, la compleja realidad de una de las figuras más imprevisibles de Hollywood, cuya carrera ha oscilado durante décadas entre el éxito mediático, las dificultades personales y los intentos de reinventarse frente a la industria que lo convirtió en estrella. @mundiario

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