Mentiras y amenazas: descubren el complot para estafar a una estrella de la Premier
El capitán del Tottenham y emblema del fútbol surcoreano, Son Heung-min, ha sido víctima de un intento de extorsión que ha sacudido tanto al deporte como a la opinión pública del país asiático. La policía surcoreana ha confirmado este jueves la detención de dos personas por intentar chantajear al jugador con la falsa afirmación de un embarazo.
De acuerdo a las informaciones publicadas por diversos medios ingleses, los arrestados son una mujer de unos 20 años y un hombre de unos 40, que, según la agencia Yonhap, aseguraban que ella esperaba un hijo del delantero de 32 años. A partir de esa afirmación, presionaron al futbolista con amenazas de difundir información falsa si no recibían dinero.
La agencia del jugador, Son & Football Limited, reaccionó con contundencia: presentó una denuncia por chantaje y advirtió que tomará "acciones legales firmes e inflexibles". En un comunicado, dejó claro que Son es "inequívocamente la víctima" y que no tolerarán ataques contra su reputación.
Este suceso se produce en un momento clave de la carrera del jugador, que recientemente expresó su deseo de retirarse en el Tottenham, club con el que disputará la final de la Europa League contra el Manchester United el próximo 21 de mayo. Son ha sido un ejemplo de profesionalidad tanto en Inglaterra como en su país.
Más allá del impacto mediático, el caso revela la creciente vulnerabilidad de las figuras públicas ante las redes de extorsión. Que incluso alguien tan reservado como Son Heung-min se vea envuelto en este tipo de episodios habla del alcance de estas prácticas delictivas. Y también de la necesidad urgente de reforzar su protección. @mundiario


