Europa ha necesitado una guerra para reflexionar sobre la energía: un bien imprescindible del que carece

Energía eólica. / Organización de las Naciones Unidas
Energía eólica. / Organización de las Naciones Unidas

Se ha dejado este elemento estratégico y vital para el desarrollo y para la economía en manos del famoso mercado, controlado por un puñado de grandes corporaciones, que en los momentos de crisis han incrementado incluso sus ganancias.

Europa ha necesitado una guerra para reflexionar sobre la energía: un bien imprescindible del que carece

Por muchos discursos y por mucha convicción sobre el cambio climático que hayan existido, ha sido necesario que la primera potencia Europea -que con sus pactos con Rusia obtenía abundante gas barato para su industria- le haya visto las orejas al lobo para que las instancias dirigentes de la UE se pongan, de manera apresurada, a buscar salidas inmediatas al problema de la energía.

Se ha dejado este elemento estratégico y vital para el desarrollo y para la economía en manos del famoso mercado, controlado por un puñado de grandes corporaciones, que en los momentos de crisis han incrementado incluso sus ganancias. E incluso cuando se ha pretendido incidir en el sector, se inventaron la fórmula de que el precio de la contratación diaria viniera determinado por el del sistema de producción eléctrica  más costoso, según dicen para estimular la implantación de las energías renovables. Como si no hubiera otros mecanismos para fomentarlas: algo que ya se había utilizado en España, y que se echó arbitrariamente abajo, entre otros con sistemas como el llamado impuesto al sol.

Esperemos que, de toda esa preocupación, termine saliendo un plan estratégico y una mayor inversión en la instalación, y en la investigación, de energías alternativas, limpias y renovables. Ya que las medidas propuestas por la Unión Europea, aunque son coherentes y correctas, van más encaminadas, por ahora, a frenar la especulación y a atajar la inflación producida precisamente por las llamadas “leyes del mercado”, que es una contradicción in terminis”, ya que el famoso mercado demuestra a diario que es anárquico y se parece más a la metáfora del puerto de Arrebtacapas que a un sistema ordenado de relación económica racional.

En estos momentos se investiga con sistemas como el hidrógeno verde, y hasta con la utilización del hierro como combustible no contaminante.

Galicia Debate quiere abordar estos temas en su sesión sobre Cómo afrontar el reto de la Energía, que se celebrará el 28 de septiembre a las 20,30 horas en el restaurante Solleiros (plaza de Mazarelos esquina con Cardenal Payá), en Santiago de Compostela, de la mano de los ponentes Isidoro Gracia (ingeniero industrial, ex-diputado y experto en temas energéticos), y Manuel Barbeitos (doctor en Economía), bajo la coordinación de José Luís López Fontán (doctor en Físicas).

Si alguna persona quiere sumarse a la sesión puede hacerlo a través del correo electrónico [email protected] antes de las dos de la tarde del martes 26 de septiembre. @mundiario

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