Verstappen se hunde en Qatar: el RB21 vuelve a temblar en el peor momento

El neerlandés entra en crisis y McLaren huele sangre en la recta final del Mundial.
Max Verstappen, campeón de la F1. /  @Max33Verstappen
Max Verstappen, campeón de la F1. / @Max33Verstappen

La campaña de Max Verstappen ha dado un giro inesperado en Qatar. Tras un inicio marcado por el dominio de McLaren, con cinco triunfos en seis carreras, el neerlandés apenas resistía con una única victoria en Japón. El nuevo suelo del RB21 lo rescató después del verano, permitiéndole recortar más de cien puntos hasta situarse a solo 24 del liderato. Pero Losail reveló otra vez las grietas de un coche inestable que amenaza su aspiración al título.

Los entrenamientos libres anticiparon un problema mayor: Verstappen jamás encontró equilibrio. Pasó sin apuros las primeras tandas de clasificación al sprint, pero en la SQ3 todo se torció. Una salida de pista lo obligó a atravesar la grava y arruinó su último intento, cayendo hasta la sexta plaza. Por primera vez desde que comparte garaje con Tsunoda, el japonés lo superó en pista, una señal incómoda que encendió alarmas dentro de Red Bull en el momento decisivo.

El propio Max explicó su malestar con crudeza. Desde la primera vuelta sufrió un rebote imposible de controlar, un subviraje agresivo que mutaba en sobreviraje a alta velocidad y un coche que no reaccionaba a ningún ajuste desde el volante. Los cambios aplicados entre sesiones tampoco funcionaron, dejando claro que el RB21 no se comporta como el arma fiable que parecía hace apenas dos carreras. Qatar expone defectos que su equipo aún no comprende.

El escenario del campeonato añade dramatismo al caos. Verstappen llega empatado con Piastri y a 24 puntos de un Norris que lidera con firmeza. Necesita terminar por delante de ambos McLaren para mantener vivas sus opciones, pero él mismo reconoce que la Sprint será un ejercicio de supervivencia más que una batalla real. En McLaren huelen la sangre y no esconden que Qatar puede convertirse en la estocada psicológica definitiva para el cuatro veces campeón.

Red Bull se enfrenta a un dilema urgente: o encuentra estabilidad en el RB21 antes de la clasificación principal, o el Mundial puede escaparse tras meses de persecución impecable. Qatar ha demostrado que la magia de Verstappen no basta si el coche se descompone, y McLaren llega en su punto máximo. Losail siempre selecciona a los más fuertes, y hoy Max descubre que también puede ser un circuito que desnuda a los invencibles. @mundiario

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