McLaren y un piloto español se enfrentan en un juicio cargado de tensión
Álex Palou y McLaren se encuentran inmersos en un proceso judicial que ha captado la atención del mundo del motor. La escudería británica reclama 20 millones de dólares (unos 17 millones de euros) al piloto español por incumplimiento de contrato, tras su decisión de no unirse al equipo en IndyCar Series. El caso se desarrolla en el Tribunal Comercial de Londres y promete un desarrollo mediático de alto voltaje.
Según destacan diversos medios especializados, el conflicto se remonta a 2022, cuando Palou firmó con McLaren, alejándose de Chip Ganassi Racing, que tenía prioridad de renovación. Según la defensa, el piloto tomó la decisión influido por promesas relacionadas con una futura oportunidad en Fórmula 1. Palou llegó a participar en los Libres 1 del GP de Estados Unidos y fue nombrado piloto reserva, pero sus expectativas se desvanecieron cuando se oficializó el fichaje de Oscar Piastri.
Desde entonces, Palou entendió que solo lo querían para competir en IndyCar y decidió continuar en Ganassi, equipo con el que logró su cuarta corona y la victoria en las 500 Millas de Indianápolis. McLaren, por su parte, asegura que su salida generó un perjuicio económico de 19,7 millones de dólares, cifra que la defensa considera “inflada” para perjudicarlo.
En el juicio, Zak Brown fue interrogado por el abogado de Palou, Nick De Marco, quien lo acusó de hacer “falsas promesas” y de “dar largas” al piloto sobre su salto a la F1. Brown negó haber engañado a Palou y explicó que el español era un “Plan B” para suplir a algún titular en caso de lesión o bajo rendimiento.
La tensión estalló cuando De Marco calificó el testimonio de Brown como “evasivo y deshonesto”, a lo que el estadounidense respondió airadamente: “Eres tú el que dice tonterías”. Este jueves será el turno de Palou de declarar, en una batalla legal que podría marcar un precedente importante en la relación entre equipos de F1 e IndyCar. @mundiario


