Hamilton y Ferrari rozan el ridículo histórico: 27 carreras sin podio y sin visos de solución

El británico superó el dudoso récord de Didier Pironi y sigue esperando su primer podio con la Scuderia en 2026.
Lewis Hamilton. /  @ScuderiaFerrari
Lewis Hamilton. / @ScuderiaFerrari

Hay historias en el deporte que prometen ser épicas y terminan siendo, al menos de momento, un ejercicio de paciencia. Lewis Hamilton llegó a Ferrari envuelto en una narrativa de película: el siete veces campeón del mundo abandonando su hogar en Mercedes para escribir el último y más glorioso capítulo de su carrera. Sin embargo, la realidad ha sido más cruel que el guion soñado, y el piloto de Stevenage acumula ya 27 Grandes Premios consecutivos sin subir al podio, la peor racha de su vida entera en la Fórmula 1.

El número duele precisamente porque tiene nombre y apellidos. Tal y como lo recuerdan desde el diario Sport, Didier Pironi necesitó 19 carreras para subir al podio con Ferrari, un registro que durante décadas nadie quiso batir. Hamilton lo superó sin quererlo tras el Gran Premio de las Américas de 2025 y desde entonces sigue sumando, con los 24 del curso pasado y el primero de 2026 en Australia ya en su contador. Una estadística que contrasta brutalmente con la de Alonso, Räikkönen o Mansell, quienes ganaron en su debut con la Scuderia.

Y sin embargo, algo ha cambiado en Hamilton. El piloto que llegó gris y silencioso a Maranello parece haber recuperado el fuego que le hizo grande, con mensajes por radio, exigencias tácticas y una actitud combativa que recuerda a sus mejores años. En Australia estuvo a menos de un segundo del podio, cruzó cuarto y dejó la sensación inequívoca de que la revancha está cerca. "Me siento más joven que nunca", aseguró, y por primera vez en mucho tiempo, uno tiende a creerle.

China se presenta ahora como el escenario ideal para romper el maleficio. Ningún piloto en la historia acumula más victorias, más poles, más vueltas rápidas ni más podios en ese circuito que Hamilton, quien además ganó allí la sprint el año pasado. El trazado de Shanghái parece diseñado para él, y si Ferrari afina la estrategia que le falló en Melbourne, el británico tiene todos los ingredientes para protagonizar el momento que millones de aficionados llevan esperando desde que se vistió de rojo.

Porque en el fondo, esta historia merece un final diferente. Hamilton no se fue a Ferrari a coleccionar cuartos puestos ni a batir récords negativos, sino a ganar y a demostrar que la grandeza no tiene fecha de caducidad. La Fórmula 1 necesita ese momento, Ferrari lo necesita y él más que nadie. Cuando llegue ese primer podio con la Scuderia, y llegará, nadie recordará la espera. Solo quedará la imagen de Hamilton en el podio de rojo, cerrando el círculo de una carrera sin igual. @mundiario

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