Ferrari ilumina Shanghái con su estrategia
Lewis Hamilton necesitó solo dos carreras con Ferrari para volver a ganar. En el Sprint del GP de China, el heptacampeón dominó con una estrategia impecable, gestionando mejor que nadie la degradación de neumáticos. Max Verstappen lo intentó, pero su Red Bull sufrió más desgaste, y Oscar Piastri aprovechó para arrebatarle el segundo puesto en las últimas vueltas.
La carrera de 19 vueltas estuvo igualada hasta que el graining empezó a marcar diferencias. Lando Norris, que aspiraba a más, cometió un error en la salida y cayó hasta la octava plaza, lejos de la lucha por la victoria. Mientras tanto, Hamilton disfrutaba de un Ferrari cada vez más a su medida, ilusionando a los tifosi con su rápida adaptación.
Fernando Alonso finalizó décimo tras adelantar a Albon en la primera vuelta, pero no pudo avanzar más. Aston Martin mostró mejor ritmo que en otras citas, aunque todavía lejos de los equipos punteros. Por delante, Tsunoda brilló con un meritorio sexto puesto, superando a Antonelli y al propio Norris, que pagó caro su fallo inicial.
Carlos Sainz vivió una jornada complicada, terminando 17º con un Williams que sufrió mucho con la degradación. Un paso por boxes le permitió rodar en aire limpio y acumular experiencia, pero sin opciones reales de competir. La zona media estuvo apretadísima, con siete coches separados por apenas cinco segundos en la recta final.
Con esta victoria, Hamilton lanza un aviso claro: Ferrari está listo para plantar cara a Red Bull. Verstappen, aunque relegado al tercer puesto, sigue siendo el gran favorito, pero Piastri y McLaren parecen estar al acecho. El domingo, con la carrera larga, se verá si el británico puede repetir la hazaña. @mundiario


