Ferrari ajusta el SF-26 para sorprender en el estreno de Australia
La Scuderia Ferrari llega al Gran Premio de Australia con una hoja de ruta clara: maximizar el rendimiento del SF-26 sin alterar el equilibrio encontrado en pretemporada. Tras los test de Bahréin, donde Charles Leclerc firmó registros muy competitivos, en Maranello creen haber dado con una base sólida para iniciar el campeonato 2026 con ambición.
El foco técnico está en optimizar el sistema de escape soplado y el denominado Flick Tail Mode, un ingenioso apéndice vertical situado delante del escape central que canaliza los gases para mejorar el efecto extractor del difusor y aumentar la carga trasera sin penalizar la resistencia. En Melbourne se verán pequeñas actualizaciones destinadas a exprimir esta solución, pero sin introducir cambios radicales.
La gran incógnita es el alerón trasero giratorio probado de forma experimental en Sakhir. Como lo explican desde Motorsport, aunque generó expectación —especialmente tras las vueltas de Lewis Hamilton en los test—, todo apunta a que no debutará en Albert Park. El equipo prefiere evaluar el potencial real del coche en configuración base antes de añadir un elemento que pueda alterar el balance aerodinámico y el comportamiento de los neumáticos.
Otro punto estratégico será la salida. La unidad de potencia 067/6 destaca por la rápida respuesta del turbo, algo crucial en un circuito como Albert Park, donde adelantar no es sencillo y la posición inicial puede marcar la carrera. Ferrari confía en que esa virtud permita ganar posiciones clave en la arrancada.
Con Mercedes señalada como referencia potencial y una parrilla extremadamente ajustada, Ferrari opta por la cautela pública y la ambición interna. No hay proclamas grandilocuentes, pero sí la sensación de que el SF-26 nace mejor que su predecesor. Melbourne empezará a definir si el Cavallino puede dar el golpe desde la primera carrera. @mundiario


