Fernando Alonso sufre problemas de motor en Australia y Aston Martin decide retirarlo
El Gran Premio de Australia comenzó con sobresaltos mecánicos que volvieron a poner en evidencia la fragilidad de algunos proyectos en este inicio de temporada. Fernando Alonso sufrió problemas con el motor Honda de su Aston Martin apenas quince vueltas después de iniciada la carrera, en una prueba que ya había empezado con numerosas incidencias en Albert Park.
El primer abandono por rotura de motor del campeonato no fue, sin embargo, para Honda. El protagonista fue Isack Hadjar, que rodaba en una meritoria cuarta posición cuando su RB22 comenzó a expulsar una densa nube de humo negro en la vuelta 12. El fallo en la unidad de potencia RB Powertrains-Ford terminó en un espectacular incendio que obligó al piloto a detener el coche y abandonar la carrera.
El incidente provocó la activación de un coche de seguridad virtual que alteró la estrategia de varios equipos. McLaren y Mercedes aprovecharon la neutralización para realizar su parada en boxes, mientras Ferrari decidió mantenerse en pista. En medio de ese movimiento táctico, Max Verstappen logró avanzar posiciones y colocarse provisionalmente en la sexta plaza tras haber partido desde el fondo de la parrilla.
Durante ese mismo periodo de VSC, Aston Martin tomó una decisión preventiva con el coche de Fernando Alonso. El equipo decidió retirar el AMR26 al detectar anomalías en el sistema de potencia, una posibilidad que el propio piloto ya había anticipado tras la clasificación. “Si hay alguna anomalía nos retiraremos, porque sólo tenemos una batería”, había advertido el asturiano.
Horas después, y tras realizar varios ajustes en la unidad de potencia, el equipo devolvió el monoplaza a la pista en la vuelta 26 con el objetivo de seguir rodando y recopilar datos del coche. Mientras tanto, el otro Aston Martin de Lance Stroll continuaba en carrera, en un inicio de temporada marcado por los problemas técnicos del proyecto británico. @mundiario


