Fernando Alonso y Johnny Herbert, definitivamente los milagros existen

El expiloto británico abandona el discurso hostil y asume la evidencia del rendimiento del asturiano.
Fernando Alonso, piloto de Aston Martin. /  Instagram: fernandoalo_oficial
Fernando Alonso, piloto de Aston Martin. / Instagram: fernandoalo_oficial

Por años, Johnny Herbert fue el eco más persistente de las críticas contra Fernando Alonso. No era solo una diferencia de opiniones: era casi una cruzada. Desde su rol como comisario de la FIA hasta sus intervenciones en medios, el expiloto británico parecía tener una fijación con el asturiano. El punto más álgido fue Australia 2024, cuando Herbert tuvo un papel clave en la sanción a Alonso tras el vuelco de Russell. Aquella decisión no solo encendió la polémica, sino que consolidó una enemistad que parecía irreconciliable.

Pero como bien dice el refrán: donde hubo fuego, puede haber redención. En 2025, Herbert ha dado un giro inesperado. Lejos del panel de comisarios y más cerca de la tribuna del sentido común, ha comenzado a reconocer públicamente lo que durante años negó: Fernando Alonso sigue siendo uno de los grandes.

Tras el GP de Singapur, Herbert se rindió ante la vigencia del bicampeón, destacando su temple en condiciones extremas. Y en México, ambos coincidieron en sus críticas a la permisividad de la FIA con los límites de pista. Según cita el diario Marca, Herbert incluso denunció la “picaresca creciente” en la parrilla y exigió mayor firmeza arbitral.

Se rinde ante lo que es evidente

¿Milagro? Tal vez. Pero más bien parece una rendición ante la evidencia. Alonso, a sus 44 años, sigue siendo un faro competitivo en una Fórmula 1 que cambia de piel cada temporada. No necesita responder con palabras: lo hace con vueltas rápidas, con maniobras quirúrgicas, con actuaciones que desarman cualquier narrativa de decadencia. Herbert, que durante años se aferró a la crítica, ha optado por lo más sensato: reconocer lo que todos ven.

En la Fórmula 1, las opiniones giran como los monoplazas en la curva 1. Pero hay algo que no cambia: el talento que resiste al tiempo. Y Alonso, como pocos, ha convertido la longevidad en una forma de arte. Que Herbert lo admita no es un milagro divino, pero sí uno deportivo. Porque cuando hasta los detractores se rinden, es que la leyenda ya no necesita defensa. Solo aplausos. @mundiario

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