Fernando Alonso inicia la F1 con dudas por los graves problemas del AMR26
Fernando Alonso afronta el inicio de la temporada de Fórmula 1 con más incertidumbres que certezas. Lo que hace apenas unas semanas parecía un proyecto ilusionante para Aston Martin se ha transformado en una situación complicada tras detectarse serios problemas técnicos en el AMR26 antes del Gran Premio de Australia.
El nuevo monoplaza diseñado por Adrian Newey apenas pudo completar kilómetros durante la pretemporada. En los test de Bahréin el equipo rodó mucho menos que sus rivales debido a varios fallos mecánicos que obligaron a limitar las pruebas y dejaron a la escudería británica con pocos datos para trabajar.
El origen del problema está en el motor Honda. La unidad de potencia genera fuertes vibraciones que se transmiten al chasis y afectan directamente a los pilotos. El propio Alonso ha explicado que conducir durante más de 25 vueltas seguidas podría provocar daños en sus manos debido a la intensidad de esas vibraciones.
La situación es tan delicada que el equipo incluso contempla la posibilidad de limitar el número de vueltas o retirarse antes de tiempo si el problema no se soluciona. Los entrenamientos libres del Gran Premio de Australia serán decisivos para evaluar si el coche puede completar una carrera completa sin riesgos.
El contraste con las expectativas iniciales es enorme. Hace pocas semanas el asturiano figuraba entre los candidatos a luchar por la victoria en la primera carrera del año. Sin embargo, tras los problemas detectados en los test, el optimismo se ha evaporado y Aston Martin llega a Melbourne con el objetivo principal de sobrevivir a un inicio de temporada lleno de incógnitas. @mundiario


