Fernando Alonso desafía la lógica, aunque el AMR26 es tan competitivo como una carreta en la F1
Fernando Alonso vive una de las mayores contradicciones de la temporada. Con un monoplaza claramente inferior, sin puntos en el Mundial y lejos del ritmo de cabeza, el piloto español sigue apareciendo en las apuestas por delante de varios rivales con mejores herramientas. Un dato que refleja más su peso histórico que la realidad actual.
Como lo explican en el diario Marca, el Aston Martin de este año está muy lejos del nivel competitivo necesario para aspirar a resultados relevantes. Se estima que el déficit de potencia ronda los 100 caballos respecto a los equipos punteros, una desventaja que condena cualquier intento de luchar por posiciones destacadas en carrera.
Aun así, Alonso se mantiene en cuotas de 751 para ganar el Mundial, superando incluso a pilotos como Colapinto o su propio compañero Lance Stroll. Una anomalía estadística que se explica por la confianza que todavía genera su talento, incluso en escenarios adversos.
La situación contrasta con las expectativas generadas antes del inicio de la temporada. Tras los test de Barcelona, el español figuraba entre los favoritos, pero la llegada de las primeras carreras destapó una realidad muy distinta, marcada por la falta de rendimiento estructural del equipo.
El caso de Alonso es el reflejo de una reputación que resiste incluso cuando los resultados no acompañan. En la Fórmula 1, el talento pesa, pero sin un coche competitivo, las opciones se diluyen. Y en este contexto, la lucha del asturiano es más simbólica que real. @mundiario


