Checo Pérez deja claro en una reciente entrevista que no volverá a la F1 por capricho

El mexicano analiza con calma su futuro y revela conversaciones con varios equipos, aunque no aceptará cualquier oferta para regresar.
Sergio Ramos y Checo Pérez. / Instagram: schecoperez
Sergio Ramos y Checo Pérez. / Instagram: schecoperez

Sergio Pérez no tiene prisa. Tras su salida de Red Bull, el piloto mexicano prefiere tomarse el tiempo necesario para analizar su futuro con calma. En una reciente entrevista para la revista Car and Driver, fue claro al expresar sus prioridades: "No volveré por volver —advirtió—. Necesito un proyecto que confíe en mí, valore mi experiencia y me motive". Aunque varios equipos, como Cadillac, han surgido como posibles opciones, Checo sabe que su próximo paso será decisivo y no está dispuesto a dejarse influir por propuestas que no cumplan con sus expectativas.

El RB21, ese coche que Liam Lawson apenas aguantó dos carreras, le trae recuerdos amargos. "La gente olvidó lo complicado que era manejarlo—reflexiona—. No pude mostrar mi mejor versión". Ahora, desde fuera, muchos entienden por qué su rendimiento fluctuó. Pérez no busca excusas, pero sí justicia: que su legado no se juzgue solo por sus últimas temporadas en la sombra de Verstappen.  

El parón no le asusta. "2026 traerá nuevos reglamentos, y un año fuera podría incluso beneficiarme", confiesa. Mientras, analiza cada oferta con la paciencia de quien sabe que el silencio, a veces, habla más que los rumores. "He dado seis meses para decidir—revela—. No quiero arrepentirme". La F1 es un deporte de egos fugaces, pero Checo juega a largo plazo.

La F1 es un circo sin red. "En dos carreras malas, te borran del mapa—admite Pérez—. Pero ahora muchos ven que mi papel no era fácil". Le duele que se minimice su aporte: esos podios clave, las defensas épicas. Por eso, si regresa, será para algo más que hacer de comparsa. "Quiero disfrutar, no sufrir", insiste. La motivación, dice, no se negocia.  

Cadillac podría ser una opción, pero no la única. "Hablamos con varios—revela—, pero no me conformaré". Sabe lo que cuesta estar ahí: las noches sin dormir, la familia lejos. "Si vuelvo, será porque vale la pena". Mientras, el paddock murmulla. ¿Alguien apostará por el Checo que alguna vez desafió a los grandes? O, como él teme, ¿solo recordarán al que luchó contra su propio coche?  

El tiempo dirá. Pero una cosa es clara: Pérez no volverá para ser figurante. "Si el proyecto no tiene alma, no firmaré". Prefiere el silencio a un regreso sin brillo. Y en ese equilibrio entre orgullo y pragmatismo, el mexicano escribe, sin prisa pero sin pausa, el siguiente capítulo de su leyenda. @mundiario

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