Alarma en Las Vegas: la lluvia amenaza con desatar el caos en los Libres 2

La jornada podría disputarse en mojado por primera vez en este trazado.
El coche de Carlos Sainz en Las Vegas. /  @WilliamsRacing
El coche de Carlos Sainz en Las Vegas. / @WilliamsRacing

El GP de Las Vegas se prepara para unos Libres 2 muy distintos a lo habitual. Una enorme masa de agua avanza rápidamente hacia el circuito y las previsiones apuntan a que podría descargar en cuestión de minutos, justo cuando vuelva a abrirse el pit-lane. El ambiente se ha llenado de incertidumbre, con equipos y pilotos calculando estrategias sobre la marcha ante la posibilidad real de que el asfalto se moje por primera vez en esta sede.

La temperatura ambiente ronda los 14 grados, un escenario ya de por sí delicado para la gestión de neumáticos. Sin embargo, el asfalto ha conseguido subir ligeramente hasta los 17 grados respecto a la primera sesión, aunque la inestabilidad meteorológica es la que marcará el ritmo. El radar de la FIA indica un 40% de probabilidad de lluvia, un salto del 30% respecto a los Libres 1 que ha encendido todas las alarmas.

La reducción del viento ofrece un mínimo respiro, pero no cambia el titular del momento: el clima será el gran protagonista. Las Vegas, acostumbrada al espectáculo luminoso y a la velocidad pura, podría convertirse en un laboratorio improvisado para probar la reacción de los monoplazas en mojado, algo inédito desde que este trazado regresó al calendario hace tres temporadas. La tensión en los garajes es palpable.

Las imágenes que ya ha dejado el circuito solo aumentan la expectación. Las chispas que Carlos Sainz lanzó sobre la recta principal han sido un anticipo perfecto del carácter imprevisible de este GP, que suele regalar estampas cinematográficas. Pero ahora la fotografía puede ser mucho más compleja: visibilidad reducida, agarre cambiante y estrategias que podrían romper cualquier libreto previo.

El paddock sabe que unos Libres 2 en mojado pueden alterar por completo el fin de semana. Con el campeonato aún abierto en varios frentes, cualquier detalle puede marcar diferencias. Las Vegas, fiel a su naturaleza, vuelve a poner todas las cartas sobre la mesa, y este jueves el cielo puede jugar la mano decisiva. Todo queda pendiente de una nube que ya amenaza con explotar. @mundiario
 

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