Transferencia a los municipios de carreteras de acceso a faros y refuerzo de la seguridad de cruceros

La Autoridad Portuaria de A Coruña culmina el traspaso del vial a Touriñán a Muxía y Cee, mientras licita un servicio para apoyar el control de pasajeros ante el auge del tráfico turístico.
Firma en la Autoridad Portuaria de A Coruña. / Mundiario
Firma en la Autoridad Portuaria de A Coruña. / Mundiario

La Autoridad Portuaria de A Coruña avanza en la reordenación de infraestructuras vinculadas a la señalización marítima al tiempo que adapta sus servicios al incremento del turismo de cruceros. En las últimas semanas, el organismo ha completado el traspaso de la carretera de acceso al faro de Touriñán a los ayuntamientos de Muxía y Cee y ha iniciado, en paralelo, un nuevo proceso de contratación para reforzar los controles de acceso durante las escalas de buques turísticos.

El cambio de titularidad del vial de Touriñán, formalizado mediante sendas actas firmadas con ambos municipios, responde a una transformación en el uso de esta infraestructura. Concebida en origen como un camino de servicio para facilitar el acceso a la señal marítima, la carretera ha pasado a desempeñar una función predominantemente turística y vecinal. Este cambio de realidad ha llevado a la Autoridad Portuaria a transferir su gestión a las administraciones locales, que asumen ahora su mantenimiento y explotación.

El cambio responde al uso turístico de carreteras concebidas originalmente como vías de servicio portuario

El traspaso se produce tras la ejecución de obras de mejora en la vía por parte del organismo portuario, una práctica que también se ha seguido en otros enclaves de la Costa da Morte. Así ocurrió con la carretera que conduce al faro de Fisterra, ya transferida al ayuntamiento, y previsiblemente ocurrirá con el acceso a Cabo Vilán, en Camariñas, cuyo proceso está en marcha después de una actuación de acondicionamiento valorada en más de 400.000 euros.

Estas actuaciones reflejan una tendencia más amplia: la progresiva desvinculación de la Autoridad Portuaria de infraestructuras cuyo uso ha evolucionado desde lo estrictamente técnico hacia lo turístico. En territorios como la Costa da Morte, donde los faros se han convertido en polos de atracción para visitantes, esta transición implica también una mayor implicación de los municipios en la gestión de los flujos turísticos.

El puerto coruñés prevé mantener el crecimiento de cruceros con nuevas medidas de control de accesos

En paralelo, el puerto de A Coruña se prepara para mantener su posición destacada en el tráfico de cruceros en la fachada cantábrico-atlántica. Con este objetivo, ha sacado a concurso un contrato de 160.000 euros para prestar apoyo a la Policía Portuaria en los controles de acceso durante las escalas, un servicio que ya se viene desarrollando desde hace dos años y cuyo contrato actual está próximo a su vencimiento.

La licitación responde a la necesidad de adaptar los recursos a un volumen de actividad creciente y, sobre todo, irregular. El calendario de escalas varía a lo largo del año y existen jornadas en las que coinciden varios buques en los muelles, lo que obliga a reforzar los dispositivos de control para garantizar la seguridad y la fluidez en el tránsito de pasajeros.

El crecimiento del sector es significativo. En los dos últimos años, más de 400.000 pasajeros han recalado en el puerto coruñés, a los que se suman unos 150.000 tripulantes. Este flujo masivo tiene un impacto directo en la operativa portuaria, especialmente en los puntos de acceso, donde se concentran las entradas y salidas de viajeros en periodos muy concretos.

Más allá de la logística, la actividad de cruceros se ha consolidado como un motor económico relevante para la ciudad y su área metropolitana, con un impacto estimado superior a los 40 millones de euros anuales. Este contexto explica la apuesta por reforzar los dispositivos de control y garantizar que el crecimiento del sector se produzca en condiciones de seguridad y eficiencia.

En conjunto, las dos líneas de actuación —la transferencia de infraestructuras a los municipios y la mejora de los servicios vinculados al tráfico de cruceros— reflejan una estrategia de adaptación a nuevas realidades: la presión turística en enclaves costeros y la consolidación del puerto como nodo clave en el turismo marítimo del norte peninsular. @mundiario

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