El Puerto Exterior avanza hacia 2027: accesos ferroviarios y suministro eléctrico a los cruceros
A Coruña está en plena transformación portuaria y ferroviaria. La finalización de las excavaciones de todos los túneles y galerías en las obras del acceso ferroviario al Puerto Exterior de Punta Langosteira y la próxima adjudicación del sistema de suministro eléctrico a los cruceros marcan un punto de inflexión para la competitividad de la ciudad en el mapa logístico y turístico europeo.
Por un lado, el avance en las obras ferroviarias es significativo: se han excavado 7,4 kilómetros de túneles utilizando el Nuevo Método Austríaco, que combina voladuras controladas, retroexcavadoras y sistemas flexibles de sostenimiento.
Este hito supone un paso decisivo para conectar de forma eficiente el Puerto Exterior con la red ferroviaria, permitiendo que los trenes accedan a la terminal con mejores garantías de seguridad y operatividad.
La infraestructura, financiada íntegramente con fondos europeos Next Generation EU, concluirá en 2026 y entrará en servicio en 2027, reforzando la capacidad exportadora de Galicia y facilitando la integración logística con el Eje Atlántico.
En paralelo, la Autoridad Portuaria de A Coruña ha anunciado en la Seatrade Europe la próxima adjudicación del sistema de suministro eléctrico OPS (Onshore Power Supply) para cruceros. Su puesta en marcha, prevista para 2027, permitirá que los buques apaguen sus motores durante las escalas, reduciendo de forma drástica las emisiones contaminantes en la ciudad. Este proyecto no solo mejora la sostenibilidad ambiental del puerto, sino que lo sitúa a la vanguardia en Europa, reforzando su atractivo para las navieras.
Ambas iniciativas reflejan una visión estratégica clara: consolidar A Coruña como un puerto eficiente, sostenible y competitivo, capaz de atraer inversiones, generar empleo y diversificar su actividad económica. Sin embargo, el reto será doble. Por un lado, mantener la coordinación entre las distintas administraciones para que los plazos no se retrasen; por otro, minimizar el impacto de la tasa turística prevista para 2026, que podría tensionar la relación con las navieras en un momento de expansión.
El contexto internacional también juega a favor de la ciudad. El crecimiento de los tráficos marítimos, la necesidad de puertos más sostenibles y la apuesta europea por el ferrocarril como eje vertebrador del transporte refuerzan el papel estratégico de Punta Langosteira. Además, la proyección cultural y turística –con la promoción de MEGA, el Museo de Estrella Galicia, y el futuro museo del Dépor– añade un valor diferencial que va más allá de la actividad portuaria tradicional.
En definitiva, A Coruña se enfrenta a un desafío ambicioso: consolidar un modelo portuario que combine eficiencia logística, sostenibilidad ambiental y proyección internacional. Si logra alinear sus inversiones con una gestión eficaz, la ciudad no solo reforzará su liderazgo en la cornisa cántabro-atlántica, sino que se situará en el radar de los principales operadores marítimos y turísticos de Europa. @mundiario