El Puerto de A Coruña comienza a diseñar su futuro: una oportunidad estratégica para la ciudad

Martín Fernández Prado animó a las empresas y entidades a plantear sus inquietudes y necesidades de cara a la transformación del puerto interior, ya que el plan estratégico servirá de base para desarrollar el proyecto Coruña Marítima. 
Juan Diego Pérez, director de la Autoridad Portuaria de A Coruña; Martín Fernández Prado, presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, e Iñigo Apezetxea, socio del equipo de estrategia de PwC. / Mundiario
Juan Diego Pérez, director de la Autoridad Portuaria de A Coruña; Martín Fernández Prado, presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, e Iñigo Apezetxea, socio del equipo de estrategia de PwC. / Mundiario

Esta semana ha comenzado un proceso decisivo para el futuro de A Coruña: el arranque del trabajo del Plan Estratégico del Puerto, un instrumento que redefinirá la vocación, estructura y funcionamiento de sus dársenas, tanto en el interior como en Punta Langosteira. El primer paso ha sido una reunión clave entre la Autoridad Portuaria y los operadores portuarios, en la que también han participado representantes de la UTE formada por PricewaterhouseCoopers (PwC) y Octo Comunicación, encargados de diseñar el plan.

La importancia del momento no puede subestimarse. La transformación que se proyecta en el puerto interior bajo el paraguas del proyecto Coruña Marítima y el desarrollo del Puerto Exterior en Arteixo marcan un punto de inflexión para la economía, la logística y la imagen de la ciudad en las próximas décadas. Y en este proceso, el enfoque planteado por la Autoridad Portuaria resulta especialmente acertado: antes de definir estrategias sobre el papel, se recaba primero la visión de quienes mejor conocen la actividad portuaria, los operadores, los colectivos sociales, las empresas y las administraciones públicas.

Martín Fernández Prado, presidente de la Autoridad Portuaria, dejó muy claro en la reunión que no se trata del Plan Estratégico de la Autoridad Portuaria, sino del Plan Estratégico del Puerto de A Coruña. Una diferencia semántica que en este caso significa mucho: se busca construir un proyecto inclusivo, pensado a partir de las necesidades reales de todos los actores implicados, y no como una hoja de ruta dictada de arriba abajo.

La fase de diagnóstico, que durará unos cuatro meses, será determinante para sentar las bases del futuro. En ella se analizará el posicionamiento actual de los sectores que operan en ambas dársenas y se identificarán los principales desafíos y oportunidades. En un segundo momento se formulará el marco estratégico, acompañado de un plan de riesgos y criterios de resiliencia que permitirán que el Puerto se adapte a los cambios económicos, sociales y tecnológicos de un entorno en constante evolución.

El cumplimiento de los objetivos fijados

Está previsto que el Plan Estratégico quede aprobado en el primer trimestre de 2026. A partir de entonces se pondrá en marcha su implantación a través de una Oficina Técnica Estratégica, que no solo velará por el cumplimiento de los objetivos fijados, sino que también adaptará el Plan a las necesidades cambiantes que puedan surgir en el futuro.

Una de las grandes fortalezas de este enfoque es su conexión directa con el proyecto Coruña Marítima, que transformará profundamente la fachada marítima de la ciudad. Los resultados del Plan Estratégico servirán de base para el Máster Plan de Coruña Marítima, aportando criterios fundamentales sobre el uso de los espacios portuarios. Esto permitirá que las decisiones que se tomen para la reordenación del puerto interior sean coherentes con las aspiraciones de la ciudad y las oportunidades de negocio que se puedan captar en el nuevo contexto.

Además, el Plan contemplará el futuro del Puerto Exterior en Punta Langosteira, un espacio clave para el desarrollo industrial y logístico, en especial para el proyecto Green Port, que aspira a posicionar a A Coruña como un referente en energías verdes y sostenibilidad logística. La identificación de nuevas oportunidades —como los tráficos de contenedores, ro-ro y ro-pax en los muelles coruñeses, y nuevos desarrollos industriales en Arteixo— será esencial para diseñar una infraestructura portuaria capaz de competir en el nuevo orden económico global.

Las actividades tradicionales

No menos importante será el tratamiento que se dé a las actividades tradicionales, como el sector pesquero, las actividades náuticas y recreativas y los servicios al pasaje, que son parte esencial de la identidad y la economía local. Fernández Prado ha insistido en que se prestará especial atención a estos sectores, conscientes de su importancia social y económica para A Coruña.

En definitiva, el inicio del trabajo para el Plan Estratégico del Puerto de A Coruña marca el arranque de una transformación de enorme alcance. No solo se trata de adaptar las infraestructuras a los nuevos tiempos, sino de hacerlo mediante un proceso participativo, ambicioso y riguroso, que busque potenciar las fortalezas históricas del puerto al tiempo que abre la puerta a nuevas actividades y oportunidades de futuro.

Desde el tejido empresarial hasta los colectivos ciudadanos, pasando por las administraciones públicas, todos los agentes deben implicarse en esta reflexión colectiva sobre lo que el Puerto puede y debe ser en el siglo XXI. Porque el éxito del Plan Estratégico no solo definirá la competitividad portuaria de A Coruña, sino también su papel como motor económico, su cohesión territorial y su imagen de ciudad moderna y abierta al mundo.

El momento es ahora, y como bien ha señalado Fernández Prado, es tiempo de ser ambiciosos. @mundiario

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