Besteiro y el ruido del PSdeG: entre la defensa del procedimiento y la necesidad de cohesión

El líder de los socialistas gallegos responde a las críticas por la gestión de denuncias internas y apela a un partido unido frente a la erosión mediática y política.
José Ramón Gómez Besteiro. / Mundiario
José Ramón Gómez Besteiro. / Mundiario

La intervención de José Ramón Gómez Besteiro ante el comité nacional del PSdeG fue algo más que un discurso orgánico. Fue, sobre todo, un intento de recuperar el control del relato en un momento de tensión interna y exposición pública. El secretario xeral eligió un tono contenido, pero firme, para advertir de los riesgos de convertir el debate político en ruido y de las consecuencias que eso tiene para un partido que aspira a gobernar Galicia, aunque ahora es la tercera fuerza política en una comunidad donde el PP tiene mayoría absoluta y el BNG es la segunda fuerza.

Besteiro articuló su mensaje alrededor de una reconstrucción minuciosa del llamado caso José Tomé, con un objetivo claro: demostrar que la dirección socialista actuó conforme a sus procedimientos y que no hubo ocultación ni pasividad. Según su relato, la organización conoció la existencia de la denuncia por terceras vías y reaccionó cuando esta llegó formalmente a los órganos competentes. La insistencia en el “día a día” no fue casual: buscaba contrarrestar una narrativa que, en su opinión, se ha construido mediáticamente al margen de los hechos.

Uno de los momentos más delicados del discurso llegó cuando el líder socialista deslizó la sospecha de maniobras poco limpias. Sin señalar responsables, puso el foco en la cronología de las filtraciones y en las preguntas formuladas por un programa de televisión antes incluso de que la denuncia estuviese registrada en los canales internos del partido. La insinuación es clara: alguien conocía información que oficialmente aún no existía. En un contexto político tan sensible como el de las denuncias por acoso, esta sombra añade complejidad a un asunto ya de por sí inflamable.

El PSdeG se defiende del “relato impuesto” sobre su actuación y reclama tiempo para los hechos. La dirección gallega llama a cerrar filas sin renunciar a la protección de las víctimas

Besteiro también se detuvo en la gestión posterior, defendiendo que, una vez que Ferraz tuvo constancia formal, se activaron los mecanismos previstos, incluida la solicitud de actas al implicado. Su argumento central es que se ha proyectado una imagen de inacción que no se corresponde con la realidad y que esa distorsión ha tenido más peso que los hechos contrastables. La crítica no es solo a los medios, sino también, implícitamente, a sectores internos que han amplificado esa versión.

Posible tratamiento desigual

Sin embargo, el discurso deja también silencios significativos. Besteiro recordó otros casos en los que, según afirmó, el partido actuó de manera similar cuando tuvo conocimiento de los hechos, pero evitó referirse a las denuncias presentadas contra la alcaldesa de A Coruña y el teniente de alcalde. La explicación estatutaria –la competencia corresponde a la dirección federal– es formalmente correcta, pero no disipa la sensación de tratamiento desigual que perciben algunos sectores del partido y parte de la opinión pública.

Ahí reside una de las claves del momento que atraviesa el PSdeG: cómo conjugar la defensa de los procedimientos internos con la exigencia social de ejemplaridad y transparencia. Con todo, Besteiro quiso cerrar su intervención mirando hacia adelante. Reivindicó un socialismo gallego unido, centrado en la igualdad, la defensa de derechos y la protección de las personas, y capaz de ofrecer una alternativa sólida frente a la derecha y al nacionalismo. Su apelación a las mayorías sociales y a un modelo de bienestar basado en la solidaridad territorial busca situar el debate más allá de la coyuntura interna.

La cuestión es si ese llamamiento llega a tiempo y si basta para suturar las grietas abiertas. En política, el ruido no surge de la nada: suele ser síntoma de desacuerdos más profundos. De cómo gestione Besteiro este panorama dependerá no solo su autoridad como líder, sino la credibilidad de su proyecto político en Galicia. @mundario

Comentarios