La ley de vivienda divide el país

Interior de una vivienda. / Victoria Regen en Pixabay
Lo que para unos significa que “pierde la banca, pierden los fondos buitre y gana la gente”, para otros "alienta la ocupación" ilegal de viviendas.

El Congreso de los Diputados aprobó la primera ley de vivienda con la que se pretende contener el precio de los alquileres en España, donde para los sueldos que hay son muy altos. La iniciativa legislativa del PSOE y Unidas Podemos alcanzó 176 votos a favor, 167 en contra y una abstención, lo que da idea de que la cámara se partió en dos frente a esta ley.

El trámite llegó, además, cuando el derecho a la vivienda se convertía en un asunto central de la precampaña para las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo. Saltaron, pues, las declaraciones de grueso calibre, con escasa racionalidad por las partes enfrentadas. Si algo hay es confusión. 

En la ley de vivienda de este Gobierno afloran conceptos nuevos, como la regulación de los precios del alquiler de zonas tensionadas, una nueva definición de la figura de los grandes propietarios y la creación de un índice de referencia para determinar las rentas que se pagan por los pisos.

También se eleva la protección en torno a los desahucios de personas en situaciones de vulnerabilidad y una relajación de los requisitos para que la administración pueda declarar una zona de mercado tensionado.

El texto redefine, de hecho, el concepto de zona tensionada y fija el límite a las subidas de las rentas en el 3% anual para 2024. Ese tope al alquiler se refiere al límite por encima del cual los caseros no pueden actualizar la renta de sus inquilinos. 

Pactada no sin dificultades en el seno del Gobierno de coalición, esta ley de vivienda también fue respaldada por ERC y EH Bildu. Por el contrario. PP, Vox, Cs, Junts, PDeCAT y Coalición Canaria no estuvieron de acuerdo con esta ley tan controvertida. La izquierda a un lado, la derecha al otro. 

Lo que para unos significa que “pierde la banca, pierden los fondos buitre y gana la gente”, para otros simplemente "alienta la ocupación" ilegal de viviendas.  "Inapropiada", "populista", "nefasta", "contraproducente"... Así califican los principales agentes del sector inmobiliario la ley de vivienda del Gobierno de Pedro Sánchez. 

El Gobierno, tal vez excesivamente presionado por Unidas Podemos, no ha sabido aclarar todas las dudas que se ciernen sobre esta ley tan controvertida. Hay muchas dudas entre arrendatarios y arrendadores. @mundiario