Trump insinúa el despido de Powell, luego recula: señales ambiguas que inquietan a los mercados
El presidente de EE UU, Donald Trump, ha vuelto a poner a la Reserva Federal en el ojo del huracán. En cuestión de horas, el presidente primero reconoció haber sondeado a una docena de legisladores republicanos sobre la posibilidad de destituir a Jerome Powell, actual presidente del banco central, y poco después afirmó que "es altamente improbable" que lo haga. No obstante, dejó abierta la puerta a una eventual remoción, condicionándola a una posible "mala conducta" relacionada con la renovación de la sede de la Fed.
Estas declaraciones no solo reavivan el prolongado conflicto entre Trump y Powell —al que el mandatario ha calificado reiteradamente como un "tardón" por no bajar los tipos de interés—, sino que también generan incertidumbre sobre el futuro inmediato de la política monetaria estadounidense. Trump insiste en que la economía estadounidense vive una "edad dorada" gracias a sus políticas y que la Fed está retrasando injustificadamente una rebaja de hasta tres puntos porcentuales en las tasas de interés.
El impacto de estas declaraciones no se hizo esperar en los mercados. El índice del dólar, que mide su valor frente a seis divisas principales, cayó hasta un 0,8% el miércoles, tras conocerse que Trump había planteado seriamente el despido de Powell. La recuperación posterior de la divisa llegó solo después de que el presidente restara importancia a sus propias insinuaciones.
El episodio ilustra la extrema sensibilidad de los mercados ante cualquier señal de injerencia política en la Reserva Federal. La mera sugerencia de remover a Powell bastó para agitar a los operadores, que interpretaron el gesto como una posible amenaza a la credibilidad y estabilidad del sistema financiero estadounidense.
Un precedente legal incierto y riesgosos escenarios
Legalmente, no está claro si un presidente puede destituir al presidente de la Fed sin una causa grave. La ley federal establece que solo puede ser removido "por causa", pero nunca se ha puesto a prueba en la práctica. Si Trump intentara dar ese paso, abriría un frente inédito de confrontación institucional con efectos potencialmente disruptivos para los mercados globales.
Una acción de ese tipo podría generar una desconfianza inmediata en la capacidad de la Fed para actuar con independencia, lo que tendría un impacto directo sobre el valor del dólar, los bonos del Tesoro y el atractivo de Estados Unidos como refugio financiero. La independencia de la Reserva Federal es uno de los pilares fundamentales de la estabilidad macroeconómica estadounidense. Perforarla no solo comprometería las decisiones futuras de política monetaria, sino también la reputación internacional del país.
La incertidumbre ya es una constante en un año marcado por la volatilidad, y el conflicto Trump-Powell añade una capa adicional de imprevisibilidad. Aunque Trump ha dicho que esperará hasta que expire el mandato de Powell en mayo del año próximo, también ha adelantado que ya está evaluando nombres para su sucesión. Entre ellos figura Scott Bessent, su secretario del Tesoro, quien ha confirmado que el proceso de búsqueda ya comenzó, lo que ha roto con la tradición de anunciar al relevo más cerca de la fecha.
Los mercados, por ahora, optan por la contención. Pero un nuevo episodio de presión explícita sobre la Fed podría acelerar salidas de capital, provocar caídas más pronunciadas del dólar y forzar al Tesoro a defender su posición en el mercado de deuda. Todo ello, mientras la inflación sigue siendo una preocupación latente y los tipos de interés permanecen en niveles restrictivos.
Aunque Trump ha suavizado su postura públicamente, su historial de cambios de tono y decisiones imprevisibles deja a los inversores sin garantías claras. La Fed, por su parte, continúa actuando en función de los datos económicos y no de las presiones políticas. Pero el ruido de fondo crece. Y con él, también lo hace la atención sobre cada palabra y cada movimiento que pueda afectar a una institución que, hasta ahora, se había mantenido al margen de las tormentas políticas. @mundiario


