Trump desafía a la Fed con nominación clave: un aliado interno para presionar por bajadas de tasas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la nominación de Stephen Miran, actual presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, para ocupar la vacante dejada por Adriana Kugler en la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal (Fed). La renuncia de Kugler, presentada el pasado viernes, se produce por su regreso a la docencia en la Universidad de Georgetown. El mandato de Miran, en caso de recibir la confirmación del Senado —actualmente en receso—, se extendería hasta el 31 de enero de 2026.
La designación supone la primera oportunidad de Trump para reforzar su influencia sobre una de las últimas instituciones federales que opera con un alto grado de independencia política. El mandatario ha sido un crítico constante de Jerome Powell, actual presidente de la Fed, a quien acusa de mantener los tipos de interés demasiado altos y de actuar con retraso frente a las necesidades de la economía. En redes sociales, Trump ha llegado a calificarlo de “obstinado” e “inútil” por no recortar las tasas.
Miran, economista y firme defensor de las políticas económicas de Trump, ha respaldado los recortes de impuestos y los aumentos de aranceles implementados por el republicano. Argumenta que estas medidas impulsarán el crecimiento económico y reducirán el déficit. Además, ha minimizado el riesgo de que los aranceles alimenten la inflación, una preocupación central para Powell y otros miembros de la Reserva Federal.
Su visión no es nueva. En un artículo publicado en 2024 junto con Dan Katz, actual jefe de gabinete del Tesoro, Miran criticó el “pensamiento de grupo” dentro de la Fed y propuso una reforma profunda de la institución. El documento acusaba al banco central de extralimitarse en cuestiones políticas ajenas a su mandato y cuestionaba su apego a las mejores prácticas de independencia.
La llegada de Miran podría inclinar la balanza de la política monetaria hacia una posición más favorable a recortes de tipos de interés. Kugler, en contraste, había coincidido con Powell en la necesidad de mantener las tasas sin cambios y evaluar primero el impacto de los aranceles sobre la economía. La última reunión del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) mantuvo la tasa clave en el rango de 4,25%-4,5%, con disensos poco habituales: Christopher Waller y Michelle Bowman, ambos nombrados por Trump durante su primer mandato, votaron en contra de esa decisión.
Este contexto alimenta las especulaciones sobre el futuro liderazgo de la Fed. Entre los posibles sucesores de Powell, cuyo mandato expira en mayo, figuran Waller —altamente valorado por los mercados—, el exgobernador de la Fed Kevin Warsh y Kevin Hasset, actual asesor económico de la Casa Blanca. La eventual elección de Waller sería bien recibida por el dólar, según analistas, pero reforzaría la percepción de un giro más intervencionista en la política monetaria bajo la Administración Trump.
La nominación de Miran, por tanto, no es un movimiento aislado, sino parte de una estrategia más amplia para reconfigurar la orientación del banco central. Aunque la independencia de la Fed es vista por muchos economistas como un pilar para mantener la estabilidad de precios y tomar decisiones difíciles sin presiones políticas, la creciente influencia del Ejecutivo podría modificar esa dinámica en los próximos meses, con implicaciones directas para la inflación, el crédito y el crecimiento económico en Estados Unidos. @mundiario