El acuerdo comercial con Vietnam: ¿cómo Trump intensifica la presión sobre los productos chinos?
El presidente Donald Trump ha vuelto a utilizar los acuerdos comerciales como un instrumento de su política exterior, esta vez enfocando su atención en Vietnam. A través de su plataforma Truth Social, anunció haber llegado a un pacto con el Gobierno vietnamita, por el cual todas las importaciones provenientes de ese país hacia Estados Unidos estarán sujetas a un arancel del 20 %, salvo aquellas identificadas como transbordo de productos, que preferentemente serán los chinos, que deberán pagar una tarifa del 40 %.
Este acuerdo, según Trump, representa una "victoria histórica" que otorgará a EE UU un "acceso total" al mercado vietnamita sin aranceles, lo que permitiría vender productos estadounidenses sin restricciones en el país asiático.
Sin embargo, lo que Trump describe como un paso trascendental en la guerra comercial contra China ha sido recibido con cautela por el propio Estado vietnamita. Según informa POLITICO, el borrador del acuerdo entre Washington y Hanói es, por ahora, un “marco flexible” para futuras negociaciones más detalladas. La versión oficial aún carece de elementos concretos, como plazos o listas definitivas de productos afectados, lo que indica que se trata de un entendimiento preliminar más que de un tratado cerrado.
El mensaje de Trump también incluyó la mención de los SUV estadounidenses como una “excelente incorporación” a la economía vietnamita, lo que sugiere que la Casa Blanca ha intensificado sus esfuerzos por irrumpir en el sector automotriz asiático, ampliando su enfoque más allá de Japón y Corea del Sur. Lo que está claro es el objetivo político y económico del expresidente: contener la influencia comercial de China y reducir el uso de Vietnam como vía de escape de los aranceles estadounidenses sobre productos chinos, en respuesta a la práctica del transbordo.
Desde su primer mandato, Trump ha acusado a países como Vietnam de actuar como intermediarios para productos que en realidad se fabrican en China, utilizando componentes chinos y simplemente finalizando el ensamblaje en territorio vietnamita. Esta nueva política pretende cerrar esa vía mediante un arancel del 40% para aquellos productos sospechosos de proceder, directa o indirectamente, del gigante asiático.
La versión de Vietnam y los puntos aún abiertos
Por parte de Hanói, el borrador del acuerdo señala que Vietnam se comprometería a mejorar el control sobre el origen de los productos, a establecer nuevas normas de origen con EE UU y a reducir barreras no arancelarias, como la protección de la propiedad intelectual. Además, el país asiático contempla confirmar una compra de 50 aviones Boeing por valor de 8.000 millones de dólares y formalizar memorandos de entendimiento por 2.900 millones en productos agrícolas estadounidenses.
Aunque estos compromisos pueden parecer significativos, el documento no especifica cómo se implementarán las restricciones al transbordo ni qué productos estarán completamente exentos o afectados por las nuevas tasas. Tampoco contiene lenguaje explícito contra China, un dato relevante que podría reflejar el deseo de Vietnam de mantener un equilibrio diplomático en la región.
Para Trump, el acuerdo es un nuevo trofeo político en su cruzada comercial. Lo ha calificado como un “gran honor” y un “gran acuerdo de cooperación”, enfatizando que las negociaciones fueron dirigidas personalmente con el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam. No obstante, su discurso contrasta con la realidad del documento preliminar, que deja muchos aspectos clave sin definir y probablemente tomará semanas de negociación adicional antes de ser considerado definitivo.
Este nuevo paso de Trump refuerza su estrategia de aislar a China en el comercio global al utilizar los acuerdos bilaterales como herramienta de presión para redibujar las líneas de suministro. Al mismo tiempo, coloca a Vietnam en una posición delicada, pues se ha beneficiado del desplazamiento de fábricas desde China pero ahora se enfrenta al reto de demostrar la autenticidad de su producción nacional para no ser penalizado. @mundiario


