Trump eleva la presión sobre la Fed: amenaza con despedir a Powell si no dimite en mayo
La relación entre la Casa Blanca y la Reserva Federal se encuentra en una fase de confrontación directa inédita en el país. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su ofensiva contra el actual líder del banco central, Jerome Powell, al amenazar abiertamente con destituirlo si no abandona voluntariamente el cargo en mayo, cuando expira su mandato como presidente de la institución.
La advertencia no solo eleva el tono político, sino que introduce un elemento de incertidumbre institucional en uno de los pilares del sistema económico estadounidense.
“Entonces tendré que despedirlo”, afirmó Trump en una entrevista con Fox News, dejando clara su disposición a intervenir directamente en la cúpula de la Reserva Federal de Estados Unidos. En la misma línea, añadió: “He querido despedirlo, pero detesto la polémica. Quiero evitar la controversia”. Estas declaraciones confirman una estrategia que combina presión pública y narrativa política para forzar una salida anticipada.
El conflicto no se limita al relevo en la presidencia. Aunque el mandato de Powell como jefe de la Fed concluye el 15 de mayo, su posición como miembro del Consejo de Gobernadores se extiende hasta 2028. Esa dualidad legal es clave para entender el pulso actual: incluso si deja la presidencia, Powell podría permanecer dentro de la institución durante años, algo que el propio dirigente no ha descartado.
“Seguiré hasta que mi sucesor logre la nominación”, ha señalado, subrayando que su continuidad se ajusta a la práctica institucional y al marco legal vigente.
En este contexto, la investigación penal impulsada desde el entorno de la Administración se convierte en un factor central. La fiscal federal Jeanine Pirro lidera una pesquisa sobre los sobrecostes en la remodelación de la sede de la Fed en Washington, un proyecto que ha pasado de un presupuesto inicial de 2.500 millones a más de 3.100 millones de dólares.
Se trata de una estrategia judicial que la Casa Blanca utilizó para forzar la dimisión de Powell; sin embargo, le ha jugado una mala pasada.
Trump ha defendido la continuidad de esta investigación : “¿Eso significa que vamos a detener la investigación de un edificio que yo habría realizado por 25 millones de dólares y que va a costar quizás 4 mil millones? ¿Acaso no creen que tenemos que averiguar qué pasó allí?”. Y remató: “Tengo que averiguarlo”.
Sin embargo, lejos de debilitar la posición de Powell, este frente judicial podría estar generando el efecto contrario. La investigación ha complicado el proceso de confirmación del candidato propuesto por Trump para sustituirlo, el gobernador Kevin Warsh.
Varios legisladores clave del Senado han advertido de que bloquearán su nombramiento mientras la pesquisa siga abierta, al considerar que podría tratarse de una herramienta de presión política sobre el banco central. Este bloqueo institucional introduce una paradoja: cuanto mayor es la presión para forzar la salida de Powell, más probable resulta que permanezca en el cargo, al menos de forma interina.
El propio Trump ha fusionado la investigación con su crítica directa a la gestión de Powell. “Probablemente sea corrupto, pero lo que realmente es es incompetente, y tenemos que demostrar esa incompetencia”, declaró, insistiendo en que el caso de las obras evidencia fallos estructurales en la dirección del banco central. Estas afirmaciones, lejos de ser anecdóticas, forman parte de una campaña de más de un año para intentar desacreditar al actual liderazgo de la Fed.
BARTIROMO: Jerome Powell said he's not leaving
— Aaron Rupar (@atrupar) April 15, 2026
TRUMP: Then I'll have to fire him
BARTIROMO: And you think Warsh can get confirmed? You think Tillis is gonna give you a vote?
TRUMP: He might not, but that's why Tillis is no longer a senator
BARTIROMO: Okay pic.twitter.com/Mfwj9v7AIP
El trasfondo económico del conflicto es igualmente relevante. Trump lleva tiempo presionando políticamente para que la Reserva Federal reduzca los tipos de interés con mayor rapidez, en un contexto en el que la inflación sigue siendo una variable crítica.
Powell, por su parte, ha defendido la autonomía técnica de la institución y ha vinculado directamente la investigación con esa independencia. “La amenaza de cargos penales se debe a que la Reserva Federal establece los tipos de interés con base en nuestra mejor evaluación de lo que beneficiará al interés general, en lugar de seguir las preferencias del presidente”, afirmó en una declaración pública.
Este enfrentamiento también tiene implicaciones estructurales sobre el funcionamiento del banco central. La Administración Trump ha intentado influir en la composición del Consejo de Gobernadores, con movimientos paralelos que incluyen intentos de destitución de otros miembros.
El objetivo, según analistas, sería reconfigurar el equilibrio interno de la Fed para facilitar un cambio en la política monetaria. Sin embargo, la resistencia institucional —tanto dentro de la propia Fed como en el Congreso— ha limitado, hasta ahora, esa estrategia. @mundiario


