La subida del salario mínimo interprofesional entra en fase de estudio técnico

Los sindicatos pedirán un incremento que supere el alza de precios para que el salario mínimo no deje de representar el 60% de la retribución media.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante su intervención en la sesión inaugural del 44 Congreso Confederal de UGT. / @Yolanda_Diaz_
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante su intervención en la sesión inaugural del 44 Congreso Confederal de UGT. / @Yolanda_Diaz_

El salario mínimo interprofesional (SMI) ha experimentado un crecimiento destacado en los últimos años, aumentando un 54% desde 2018. Ha pasado de 736 euros brutos al mes en 14 pagas en 2018 a 1.134 en 2024. Este martes, el Gobierno ha dado el primer paso hacia una posible nueva subida en 2025, convocando al comité de expertos encargado de recomendar el incremento necesario para cumplir con el compromiso de elevar el SMI al 60% del salario medio. Este objetivo se encuentra en consonancia con las recomendaciones de la Carta Social Europea.

Aunque el comité ofrecerá su análisis sobre el aumento, la cifra final dependerá de las negociaciones entre el Ministerio de Trabajo, los sindicatos y las patronales. Varios factores influirán en la decisión, como el avance de los precios, que este año se estima en un 2,55%, y la evolución de los salarios pactados en convenio, que registran un aumento del 3,8% en 2024.

Estas variables condicionarán las expectativas de los sindicatos, que presionan por un incremento superior al 4% en el SMI para garantizar que no pierda poder adquisitivo respecto al resto de los salarios.

El Ministerio se muestra con optimismo

Además, la posibilidad de una reducción de jornada laboral también podría impactar en la negociación. Aunque el Ministerio ha mostrado optimismo sobre un posible acuerdo con los sindicatos, las patronales, especialmente de sectores como la hostelería y el comercio, consideran que cualquier recorte en la jornada aumentaría los costos laborales, complicando aún más las negociaciones.

El proceso culminará con un acuerdo que podría tener un impacto directo sobre los más de 2,5 millones de trabajadores que perciben el salario mínimo, pero también sobre el futuro del modelo de relaciones laborales en España. Con todo, el Gobierno se mantiene firme en su compromiso de seguir mejorando los salarios, buscando un equilibrio entre las necesidades de los trabajadores y las capacidades del mercado laboral. @mundiario

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