Son muy pocas las empresas que llegan a tener realmente una gran dimensión

Empresas del polígono de A Grela, en A Coruña / galicianaves.com
Polígono de A Grela, en A Coruña / galicianaves.com
La dimensión empresarial centra este nuevo capítulo de la serie ‘Galicia y su dinamismo empresarial’ en MUNDIARIO, a cargo del coordinador de Economía del Proyecto Galicia, Fernando González Laxe.
Son muy pocas las empresas que llegan a tener realmente una gran dimensión

Nuevo capítulo -hoy el sexto- de la serie ‘Galicia y su dinamismo empresarial’ en MUNDIARIO. Una interesante reflexión es aquella que hace referencia a los "efectos sede"; esto es, el hecho de que la capacidad de una zona “atraiga o seduzca” a una empresa para ubicarse en la zona preferido. Atendiendo a los datos del Directorio de Empresas de Galicia, del IGE, para el año 2000, de las 168.616 empresas ubicadas en territorio gallego, solo 2.561 (el 1,51%) poseían sede social fuera de Galicia. Los sectores que porcentualmente poseen empresas con sede social fuera de Galicia son la construcción y las industrias manufactureras. Para el año 2010, del total de empresas ubicadas en Galicia las que tienen sede social en Galicia sumaban 207.538 (el 97,54%) y las restantes 5.233 (equivalente al 2,46%) realizan alguna actividad económica dentro de la comunidad autónoma, pero su sede social está localizada fuera de Galicia. Se observa, pues, un leve pero significativo crecimiento de estas últimas.

Asimismo, es relevante observar el tamaño de las empresas en función de su localización y el origen de sus sedes. De una parte, ya hemos mencionado el hecho del escaso tamaño de las empresas gallegas: el 60% de las mismas, sin asalariados; el 22% con menos de 2 asalariados; y el 9% de las empresas, entre 3 y 5 asalariados. O sea, alrededor del 90% de las empresas gallegas no superan los 5 asalariados de plantilla. Por el contrario, las grandes empresas, aquellas superiores a 100 trabajadores suman un total de 232, equivalentes al 0,2% del conjunto global. De otra parte, también llama la atención el hecho de que cuanto mayor sea el tamaño de la empresa, mayor es la tendencia a poseer su sede fuera de Galicia. Así, las empresas que su sede está ubicada fuera de la comunidad autónoma y contabilizan  menos de 5 asalariados su porcentaje en el total gallego es apenas el 3% del total. Sin embargo, las empresas que poseen su sede fuera de Galicia a medida que aumentan su tamaño es mayor el porcentaje que representan. Ejemplo de ello, las empresas entre 100 y 250 trabajadores suponen el 26%; y las empresas mayores de 250 trabajadores el 45%.

El dinamismo empresarial viene reflejado por el análisis de los nacimientos y las disoluciones de empresas. En la literatura académica son importantes los trabajos de  D.Storey (1991); de H.Jayet y A.Torre (1994) y de P.Johnson y S.Parker (1996). El conjunto de entradas y salidas de los establecimientos es relevante para detectar el nivel de empresarialidad. Hemos afirmado anteriormente que la mayor cultura empresarial existente en cada territorio estimularía, en un principio, la creación de empresas y la consolidación del empresariado. Además estas dos tendencias poseen "efectos acumulativos", puesto que conforman y consolidan la malla sobre la que se soporta el armazón del tejido productivo y de servicios de una economía.

Por lo tanto, la capacidad de atracción, seducción y captación de empresas por medio de las posiciones competitivas del territorio, por la oportunidades de negocio, por las facilidades de acceso, y por las posibilidades de desarrollo, serán los factores que estimularan el dinamismo y la cultura empresarial de una zona (Cereijo et al.2012). La tasa de crecimiento neto nos muestra el flujo empresarial y determina las dinámicas de dicho crecimiento.

Para los nacimientos de empresas existen cuatro factores clave: las oportunidades de beneficios; la existencia de cultura empresarial; la oferta de mano de obra formada y cualificada; y los estímulos institucionales.

Ante este esquema podemos decir que las tasas de natalidad de las empresas en Galicia son un poco inferiores a la media española, por estar sujeta a una mayor vulnerabilidad productiva y posicionarse en una dinámica muy acompasada a la fase de recesión. Esto es, presentan un comportamiento más errático, a diferencia del que muestran las áreas del arco mediterráneo que poseen una tendencia más segura y sostenida.

La crisis se ceba en las magnitudes referidas a las bajas de empresas a medida que se intensifica la recesión y se retrasa la recuperación. Basta detenerse en la evolución de las disoluciones de empresas ateniéndonos a las provincias para darnos cuenta de su intensidad. Desde el año 2009 el número de bajas es superior al de altas. Y estas bajas se concentran, evidentemente, en las provincias de A Coruña y Pontevedra, donde también están radicadas el mayor número de empresas de Galicia.

Evolución de las bajas de empresas atendiendo a su distribución provincial

A Coruña

Lugo

Ourense

Pontevedra

2007

6.663

1.716

1.823

5.592

2008

7.669

1.862

2.057

6.308

2009

7.727

2.237

2.246

6.853

2010

8.643

2.220

2.209

7.539

Fte) IGE,INE, Registro Mercantil.

En el periodo 2002-2008 fueron las empresas de la construcción quienes encabezaron el ranking de dinamismo, al socaire de la expansión de los servicios públicos y de las infraestructuras determinadas por los intensos procesos de metropolitanización y concentración urbana y peri-urbana. Y, claro está, las áreas metropolitanas concentraban la  mayor parte de la población y de las actividades económicas. Las proyecciones  demográficas estimadas insistían en dicho fenómeno. La crisis económica nos ha devuelto a la realidad: son las empresas de construcción quienes con mayor intensidad sufren los efectos de la recesión debido a las consecuencias de las burbujas inmobiliarias y financieras; pero ello no allanó la tendencia a la conformación de fuertes áreas metropolitanas.

Es destacable, asimismo, afirmar que las empresas de servicios son más dinámicas que las estrictamente industriales. El censo de los establecimientos nos muestra que tanto las actividades inmobiliarias, los servicios empresariales, la hostelería, la educación y sanidad presentan altos índices de dinamismo empresarial en lo tocante a la constitución de empresas. Por el contrario, se aprecia una estabilización y, en ciertos casos, descensos relevantes en los establecimientos dedicados a las industrias químicas, alimentación, extracción, transporte y comunicaciones, y minerales no metálicos; que además están sometidos a reajustes productivos y presentan en ciertas actividades proceso de fusión y adquisición de empresas.

Así las cosas, podemos presentar dos índices que nos revelan el dinamismo empresarial de Galicia. El primero denota, de manera aproximada, la tasa de creación de empresas y vendrá dado por la relación existente entre las sociedades constituidas en cada ejercicio sobre un volumen determinado de población. De esta forma, hemos estimado que dicho índice podría ser definido como el cociente entre el número de habitantes por las empresas constituidas en un año. El ratio que presenta Galicia es decreciente de manera continua en el periodo 2000-2010, para lograr en el año 2011, un índice de 684,15 frente a los 554,56 del promedio español. Asimismo, el ratio consistente en relacionar el número de sociedades constituidas como sociedades anónimas por cada 100.000 habitantes, refleja índices bajos. Curiosamente la provincia de Lugo con un coeficiente de 1,71 supera a los índices de las otras provincias: A Coruña (1,22), Pontevedra (1,04) y Ourense (0,60). Y en lo tocante al número de sociedades constituidas como sociedades limitadas respecto a 100.000 habitantes, el ratio gallego es asimismo inferior a la media nacional, destacando, sin embargo, los altos índices de las provincias de Pontevedra (1,64) y A Coruña (1,36), respecto de los ratios de Lugo (1,10) y de Ourense (1,06).

Estos indicadores ponen de manifiesto que la base productiva y los estímulos institucionales deben ser corregidos so pena de mantener esta incipiente tendencia negativa. En ese sentido, debiéramos inculcar un mayor esfuerzo para revitalizar la cultura empresarial y los componentes del espíritu innovador schumpeteriano.

El segundo índice nos muestra la relación entre el saldo neto de las empresas que nacen y se disuelven cada año sobre el total de las establecimientos empresariales existentes. De esta forma, calibramos los efectos acumulativos que subrayan tanto el entorno económico como las fases evolutivas de los ciclos. Los datos nos muestran que en los últimos tres años (2008-2010) el saldo entre las empresas que se constituyen y las que se disuelven se está ampliando en un doble sentido: son cada vez más las que se disuelven y son cada vez menos las que se constituyen. Por eso, el índice nos aporta un cociente decreciente que nos revela las bajas expectativas que presenta la economía gallega para estimular el crecimiento de la empresa.

Demografía empresarial

Altas

Bajas

Saldo Neto

Tasa nacimiento

Tasa mortalidad

Tasa neta

Habitantes/empresa

2005

19.494

14.619

4.875

10,02

7,51

2,51

141,694

2006

24.025

15.320

8.705

11,82

7,54

4,28

115,193

2007

24.041

16.305

7.736

11,39

7,73

3,66

115,325

2008

22.853

18.379

4.474

10,60

10,60

-

121,829

2009

19.422

19.636

-214

9,02

9,12

-0,10

143,965

2010

18.770

21.312

-2.542

8,82

10,02

-1,20

149,049

Fte: Elaboración a partir de datos INE e IGE.

Es evidente que los efectos de la crisis económica afectan directamente a la demografía empresarial y estos índices decrecientes son la prueba de la intensidad y duración de la recesión.

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