Soluciones a la asfixia económica: el oro de los mayores son los ladrillos

Vistas de viviendas asomadas a las playas del Orzán y Riazor, en A Coruña. / Mundiario
Vistas de viviendas asomadas a las playas del Orzán y Riazor, en A Coruña. / Mundiario
El ahorro acumulado en vivienda solo por los mayores de 65 años en España es superior a la mitad del PIB español, que a cierre del pasado año se situó en 1.244.757 M de euros.
Soluciones a la asfixia económica: el oro de los mayores son los ladrillos

Hablemos de ahorro en tiempos de pandemia y crisis de las pensiones. Hablemos de un país de silver economy con “viudos y mayores con necesidades de mejorar su bienestar en la última fase de la vida, más allá de los 65”.  

Usualmente se proclama la necesidad de ahorrar desde la juventud y, no es descabellado pensar en que desde las aulas debería enseñarse una “planificación financiera vital”. El ahorro para toda la vida puede ser posible si empezamos un plan a corta edad.  Escuché este concepto a Ángel Cominges Rodríguez-Carreño, consejero delegado de Óptima Mayores y, no es casualidad traerlo de nuevo a la actualidad a propósito del entorno económico que vivimos, las anunciadas reformas del Gobierno, y los Presupuestos Generales del Estado para el 2021. 

Afrontamos una nueva vuelta de tuerca al enquistado Pacto de Toledo, tras cuatro años de debate de su reforma y que, entre sus puntos más notorios está la de retrasar la edad de jubilación en este país líder en los rankings de Golden Age en el mundo. España no es un país de políticos muy pro ahorro, siempre nos cae un jarro de agua fría. El último con la reducción de las desgravaciones a los planes de pensiones privados e individuales en medio de una pandemia sin precedentes. Límites a los sistemas de previsión social individual en un país abanderado por tener un sistema de pensiones deficitario, poco ahorro -excepto en vivienda- para la vejez frente al resto de países del entorno. 

En este entorno, el oro de nuestros mayores son los ladrillos en los que acumularon sus ahorros durante su vida laboral. Durante muchos años, el colectivo de mayores españoles vio en el sector inmobiliario la mejor fórmula para invertir. Sin embargo, solo hay un instrumento financiero hay para que puedan elegir monetizar esos ladrillos que no sea vender o perder la propiedad y, para uno que intenta durante años subsistir aún no hay un respaldo integral en su comercialización. Hablo de la hipoteca inversa.

Luces y sombras

Aunque el Banco de España y otras instituciones recomiendan este tipo de producto; aún hay controversias. Llama la atención que este instrumento permita liberar ese ahorro para vivir mejor en la jubilación y que no lo promuevan más. ¿La banca no apoya a los mayores?, ¿el Gobierno quiere solucionar la difícil tarea de las pensiones? no se nutren de expertos consultores que evalúen este tipo de soluciones que incluso están reguladas desde hace tiempo.  Somos un país con déficit de conocimiento financiero y todo lo que sea monetizar ladrillos con préstamos ¿nos suena a chino?, ¿dónde están las espinas de la hipoteca inversa?

La Ley 41/2007, de 7 de diciembre, por la que se modifica la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de Regulación del Mercado Hipotecario y otras normas del sistema hipotecario y financiero, de regulación de las hipotecas inversas, deja bien claro que el régimen de transparencia y comercialización de la hipoteca inversa lo establece el Ministro de Economía y Hacienda y ¿por qué sigue considerándose opaco y poco entendible el producto?

También se recoge en la Ley la protección a los clientes a través del asesoramiento independiente para que velen por el buen funcionamiento de este mercado y, sobre todo, se ponga sobre la mesa los riesgos económicos derivados de la suscripción del mismo.

Parece sencillo, pero al final la hipoteca inversa sigue generando detractores. Ciertamente no se trata más que de hacer líquido el valor de la vivienda, monetizar los ladrillos en los últimos años de vida y al fallecimiento del deudor sus herederos / beneficiarios cancelar el préstamo en el plazo pactado abonando la deuda con sus intereses. La mayoría de los países desarrollados comercializan la hipoteca inversa, pero España siempre va por detrás.

La propia Ley dice que “El producto está ideado para que llegado el momento de la devolución el valor de la vivienda sea notablemente superior a la deuda, para que los herederos puedan disfrutar de la diferencia”.

Según datos de Optima Mayores, la cito por ser una consultora independiente de las pioneras en promover la hipoteca inversa, el ahorro acumulado por los mayores de 65 años en España se situó en 634.000 millones de euros (en marzo de 2020), frente a un ahorro acumulado en todos los planes de pensiones (a 30 de junio de 2020) de 111.000 millones de euros, según datos de Inverco.

El ahorro acumulado en vivienda solo por los mayores de 65 años en España es superior a la mitad del PIB español, que a cierre del pasado año se situó en 1.244.757M de euros y, casi 6 veces más que todo el ahorro acumulado en todos los planes de pensiones.

No se trata de imprimir pesimismo, pero con la evolución de la demografía en España se antoja difícil un sistema viable si sigue siendo de reparto. Veremos pues si la apuesta del gobierno por incentivar los planes de pensiones de empleo como alternativa de ahorro para la jubilación, la creación de un fondo público de pensiones de administración privada para gestionar las aportaciones para la jubilación de pymes y autónomos no se quedan por el camino, como un deseo a la altura de intereses partidistas.

Mientras tanto el poder obtener ingresos complementarios a partir de bienes como la vivienda sin perder en ningún momento su propiedad sigue siendo una pesadilla. ¿Por qué se frena el mercado de la hipoteca inversa? SOS a los organismos supervisores que con esta pandemia vemos morir y mal vivir a nuestros mayores. Estas son unas reflexiones, que cada uno saque sus propias conclusiones. @mundiario

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