La rentabilidad del oro tiene relación con los períodos de inestabilidad e incertidumbre

No es difícil realizar una inversión en el oro para intentar sacar una buena rentabilidad, controlando siempre el riesgo a soportar. En épocas de inestabilidad e incertidumbre, muchos inversores acuden a la inversión en oro.

Lingotes de oro. / Mundiario
Lingotes de oro. / Mundiario

En este tiempo en el que los mercados se ven inmersos en procesos de volatilidad, arrastrados por la incertidumbre que se respira entre los inversores, son muchos los que se plantean donde obtener una buena rentabilidad por sus ahorros. Las dudas ante un posible Brexit, que podría suponer la salida del Reino Unido de la Unión Europea, unido a la inestabilidad de Grecia con Europa, la inestabilidad en España, donde se repetirán las elecciones en junio, sumándolo al periodo de elecciones de EE UU, hace que los inversores se replanteen dónde y cómo colocar su dinero para obtener una rentabilidad.

Debido a las políticas de los principales bancos centrales, los intereses de los depósitos a plazo fijo se han visto muy reducidos, generando una rentabilidad mínima e incluso negativa en el caso de letras y bonos. Es por esto que los inversores podrían interesarse por las bolsas, pero aquí vuelve a entrar en juego el temor a la volatilidad y a las posibles caídas, lo que generaría una pérdida en el dinero invertido. Ante todas estas dudas es cuando el metal precioso por excelencia salta a la palestra.

El oro, la materia prima conocida como el valor refugio

En épocas de volatilidad, uno de los mejores aliados para los inversores suele ser el metal precioso, también conocido como valor refugio. Seguro que ya saben que nos estamos refiriendo: al oro.

La cotización del oro viene de haber sufrido una corrección fuerte desde que marcara sus máximos allá en el mes de Agosto del 2011 en el entorno de los 1.800 dólares americanos. Desde entonces su cotización fue perdiendo posiciones debido a las ventas que se producían sobre la materia prima, y con las bolsas en pleno proceso alcista. Hoy por hoy vemos como el oro podría estar formando un suelo con unos mínimos marcados el mes de diciembre del 2015 por debajo de los 1.000 dólares para desde allí rebotar hasta situarse por encima de los 1.200 dólares.

No es difícil realizar una inversión en el oro para intentar sacar una buena rentabilidad, controlando siempre el riesgo a soportar. En épocas de inestabilidad e incertidumbre, muchos inversores acuden a la inversión en oro. Podríamos haber aprovechado esta oportunidad de compra que se generaba en el oro, o podremos aprovechar las que vengan si la volatilidad se apodera de los índices de renta variable. Hoy en día en cualquier broker podríamos comprar o vender oro a nuestra elección y juicio. Podemos comprar directamente el futuro que cotiza sobre esta materia prima, y seguir su cotización en diferentes portales y medios digitales, al igual que podremos invertir mediante un CFD o contrato por diferencias. El contrato por diferencias no exige aportar todo el capital para realizar una inversión, a groso modo y según que broker elijamos, nos exigirán simplemente un porcentaje de esta inversión en concepto de garantía, y el día que alguien decida cerrar esa posición el broker le devolverá esa garantía sumando o restando la diferencia que se haya producido en la cotización, pudiendo obtener altas rentabilidades sin haber aportado todo el capital en la inversión y pudiendo controlar el riesgo en todo momento. En todas estas operaciones de riesgo conviene estar siempre bien asesorado.

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