El plan de De Guindos para privatizar NCG le saldrá caro al ministro de Hacienda

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

El Estado no sólo ha perdido el dinero invertido en sanear NCB Banco sino que ahora renuncia a unos ingresos fiscales de más de 2.250 millones de euros.

El plan de De Guindos para privatizar NCG le saldrá caro al ministro de Hacienda

El Estado no sólo ha perdido el dinero invertido en sanear NCB Banco sino que ahora renuncia a unos ingresos fiscales de más de 2.250 millones de euros.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, que ha cambiado a través del FROB -hasta tres veces en menos de un mes- las condiciones de la privatización de Novagalicia Banco, parece dispuesto a perder un ingreso público de hasta 2.260 millones de euros con tal de beneficiar a uno de estos tres bancos españoles: Santander, Caixabank o BBVA. Son los favorecidos por una regulación de condiciones de venta hecha a su medida.

A partir de ahí se ignora, de momento, cuál es la entidad preferida por Luis de Guindos y que interés tiene el ministro en las arbitrarias decisiones que está tomando, ante el silencio cómplice de la Oposición socialista. Lo único seguro, a esta hora, es que el plan de De Guindos para privatizar NCG le saldrá caro al ministro de Hacienda; es decir, a los contribuyentes españoles.

Los 2.260 millones de euros se corresponden con el crédito fiscal del que solo se puede beneficiar una entidad española, ya que los inversores extranjeros interesados en comprar NCG no tienen margen de actuación en ese sentido. Para ellos, el crédito fiscal sería de sólo 2.341 millones frente a un total de 4.600 millones, exclusivo para una de las tres entidades mencionadas.

Por tanto, uno de los tres grandes bancos españoles –Santander, BBVA o Caixabank- podría hacerse en las próximas horas con Novagalicia Banco. Con los mencionados criterios del Gobierno en materia de crédito fiscal para el adjudicatario de la subasta, es poco menos que imposible otra alternativa. La diferencia es de miles de millones de euros. Sólo la política puede salvar esta desfeita para los intereses Galicia, donde ahora tiene su sede y sus servicios centrales un banco que, de ser absorbido, quedará convertido en una mera marca con una red de oficinas.

Si la presión que pueda ejercer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, sobre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no es suficiente, NCG desaparecerá, y el ahorro de la mayoría de los gallegos se gestionará en Madrid o en Barcelona.

El plan de De Guindos para privatizar NCG le saldrá caro al ministro de Hacienda
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