Petróleo a la baja por exceso de oferta y tensiones entre EE UU, Rusia y Venezuela

La posibilidad de un aumento sustancial del suministro procedente de Venezuela, combinada con las recientes intervenciones militares de Estados Unidos contra petroleros sancionados, vuelve a sacudir el mercado energético. 
Ilustración de Donald Trump manejando los hilos del petróleo de Venezuela. / Mundiario
Ilustración de Donald Trump manejando los hilos del petróleo de Venezuela. / Mundiario

El mercado petrolero vuelve a adentrarse en una espiral bajista marcada por la incertidumbre geopolítica y el inminente incremento del crudo venezolano en los circuitos internacionales. La combinación de ambos factores ha desencadenado un descenso inmediato en los precios del barril y ha castigado con fuerza la cotización de las grandes petroleras europeas.

Este miércoles, el Brent —referencia en Europa— profundizó su corrección y cerró la sesión en torno a los 60 dólares, mientras que el West Texas Intermediate, referente en Estados Unidos, cayó hasta los 56,3 dólares. Los operadores coinciden en que el detonante ha sido la batería de anuncios provenientes de la Administración de Donald Trump, que ha acelerado la apertura de la industria venezolana hacia el mercado estadounidense tras el cambio político en Caracas.

Un anuncio que sacude el mercado

La declaración del presidente estadounidense, en la que afirmó que el gobierno interino de Venezuela entregará hasta 50 millones de barriles de “petróleo de alta calidad” a Estados Unidos, provocó un terremoto inmediato en las previsiones de oferta global. Horas más tarde, informaciones difundidas por CNBC señalaban que Washington estudia suavizar las sanciones a la industria venezolana, ampliando la expectativa de un flujo constante de crudo hacia las refinerías internacionales.

El secretario de Energía, Chris Wright, fue aún más explícito en la Conferencia de Energía de Goldman Sachs, al asegurar que EE UU “permitirá que el petróleo venezolano vuelva a circular sin interrupciones” con el objetivo de aliviar la tensión en el abastecimiento global.

Las petroleras europeas, en números rojos

La presión bajista ha tenido un efecto inmediato en los parqués bursátiles. Repsol y Total Energies retrocedieron un 2,8%, mientras que Shell se dejó un 3,4%, en una jornada marcada por la reacción en cadena provocada por la caída del barril.

Ni siquiera el informe semanal de reservas estadounidenses —que reflejó un aumento relevante de productos refinados y un descenso de casi cuatro millones de barriles de crudo— logró frenar el movimiento descendente de los precios, eclipsado por los acontecimientos geopolíticos.

Incautaciones que elevan la tensión

A la expansión de la oferta se suma un capítulo adicional de fricción internacional. Las fuerzas estadounidenses confirmaron la incautación de dos petroleros rusos sancionados: el M/V Bella 1 en aguas del Atlántico y el M/T Sophia en el Caribe. Moscú reaccionó con cautela, asegurando que evalúa las circunstancias del abordaje mientras el Pentágono defendía la legalidad de la operación por presuntas actividades ilícitas.

Estas intervenciones reavivan la volatilidad en un mercado que aún digiere las consecuencias del derrocamiento de Nicolás Maduro y las incógnitas sobre el futuro de la industria energética venezolana.

Aunque Venezuela llegó a ser una potencia petrolera mundial, su producción actual apenas supone el 1% del suministro global. La posible reactivación de sus exportaciones, sin embargo, altera las previsiones para los próximos meses y presiona los precios a la baja, especialmente si se normalizan las relaciones con Washington.

Compañías como Trafigura y otros grandes actores del comercio energético ya preparan reuniones con funcionarios estadounidenses para explorar vías de colaboración y determinar cómo podría retomarse la compra de petróleo venezolano en un marco regulado. @mundiario

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