Nvidia pierde terreno en China: inversores apuestan por los chips locales
China acelera su ofensiva tecnológica. Mientras Nvidia queda atrapada en el laberinto de sanciones y restricciones estadounidenses, empresas locales como Moore Threads y Baidu están recogiendo los frutos del vacío dejado por el gigante estadounidense. Con respaldos millonarios de inversores nacionales e internacionales, estas compañías emergen como la principal amenaza a Nvidia en el negocio de los chips para inteligencia artificial (IA).
La historia de Moore Threads es casi cinematográfica. La compañía, fundada en 2020 por Zhang Jianzhong, ex directivo de Nvidia, protagonizó un debut bursátil histórico en Shanghái, disparándose un 502% y recaudando cerca de 972 millones de euros. Al cierre de la sesión, la revalorización se mantenía en un impresionante 425%, situando la capitalización de la empresa en más de 34.000 millones de euros. Un hito que no solo refleja confianza inversora, sino también el apetito de China por consolidar su independencia tecnológica frente a Washington.
El auge de Moore Threads no es un fenómeno aislado. La compañía se ha beneficiado directamente de las restricciones de EE UU, que han dejado fuera de juego a Nvidia en el mercado chino de centros de datos. Jensen Huang, CEO de Nvidia, reconoció en sus resultados trimestrales que no ingresan cifras relevantes en China, víctima de la combinación de tensiones geopolíticas y la competencia local. Para China, esta es la oportunidad perfecta: convertir un obstáculo externo en ventaja estratégica.
Inversores internacionales apoyan la nueva ola tecnológica china
El respaldo recibido por Moore Threads y por la filial de Baidu, Kunlunxin, muestra que la apuesta china por la autosuficiencia tecnológica está respaldada por capital de peso. Entre los inversores se encuentran gigantes locales como China Mobile y ByteDance, junto a fondos internacionales como Sequoia Capital y GGV Capital. La confianza en estas compañías se basa no solo en la oportunidad de mercado, sino en la percepción de que China está decidida a no depender de la tecnología extranjera, un mensaje que resuena incluso más fuerte tras las tensiones comerciales con EE UU.
Kunlunxin, filial de Baidu especializada en chips de IA, sigue un camino similar. Tras una reciente ronda de financiación valorada en 21.000 millones de yuanes, la compañía prevé adelantar su salida a Bolsa en Hong Kong al primer trimestre de 2026. Con ventas que superan los 3.500 millones de yuanes y la meta de alcanzar el punto de equilibrio, Kunlunxin se perfila como un competidor directo en el segmento de chips de IA, con el apoyo de Baidu y sus socios estratégicos.
La política y la regulación alimentan la fiebre bursátil
El impulso no es solo económico, sino también regulatorio. China ha flexibilizado este año las normas de cotización para compañías no rentables en el Star Board, un equivalente local al Nasdaq. Esta medida ha atraído inversores hacia start-ups tecnológicas que, de otro modo, habrían tenido dificultades para acceder al mercado bursátil. Moore Threads ha aprovechado esta oportunidad para financiar proyectos de nueva generación en IA y GPU, mientras fortalece su capital circulante.
Más allá de Moore Threads y Kunlunxin, otras compañías como MetaX Integrated Circuits Shanghai y fabricantes de chips de memoria como Yangtze Memory Technologies y ChangXin Memory Technologies estudian sus salidas a Bolsa. El objetivo es claro: consolidar la presencia de China en un sector donde la dependencia de tecnología extranjera ha sido hasta ahora crítica, transformando la presión de EE UU en combustible para su ambición tecnológica.
¿Una burbuja de IA o el inicio de la hegemonía china?
El entusiasmo inversor despierta emociones encontradas. Algunos analistas advierten sobre la posibilidad de una burbuja en torno a la IA, mientras que otros interpretan estos movimientos como la evidencia de que China está construyendo una nueva hegemonía tecnológica. Lo cierto es que, en un contexto donde la geopolítica y la tecnología se entrelazan, Moore Threads y Kunlunxin no solo compiten con Nvidia, sino que simbolizan la capacidad de un país para convertir sanciones en oportunidades, y vacíos de mercado en fortunas multimillonarias.
En pocas palabras, el terreno de juego global de los chips de IA se está reconfigurando. La amenaza china a Nvidia ya no es teórica: es tangible. @mundiario

