Las nuevas medidas fiscales del Gobierno quedan sin fecha de salida

La iniciativa de la que más recaudación se prevé es el nuevo impuesto de Servicios Digitales. Mediante este tributo se gravará con un 3 % las operaciones de servicios de publicidad en línea, los de intermediación en línea y la venta de datos recopilados a partir de información proporcionada por el usuario.

María Jesús Montero, ministra de Hacienda en funciones. / RRSS.
María Jesús Montero, ministra de Hacienda. / RRSS.

El año 2018 acabó sin que el Consejo de Ministros aprobara el esperado paquete fiscal del Gobierno, un conjunto de nuevos impuestos y medidas indispensable para que se cumpla al menos parte de las previsiones de ingresos del Ejecutivo para 2019 reflejadas en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado que se envió a Bruselas.

De hecho, fuentes del Ministerio de Hacienda consultadas por elEconomista.es indican que todavía se desconoce cuándo se aprobará el paquete fiscal, que contendrá la tasa a los Servicios Digitales conocida como Tasa Google, el impuesto a las transferencias financieras y el conjunto de iniciativas para combatir el fraude fiscal.

Se espera que su aprobación ocurra antes de que termine enero, pero no se descarta que el retraso se pueda repetir. Mientas tanto, desde el departamento añaden que siguen puliendo los correspondientes proyectos de ley, tras las alegaciones recibidas en su audiencia pública. Los cambios que sufran los proyectos, según estas mismas fuentes, serán casi cosméticos, afectando en todo caso solo al fondo y no a la forma de los proyectos, manteniéndose sus gravámenes y condiciones.

Su aprobación por parte del Consejo de Ministros es el paso previo a presentarlos en las Cortes, donde se tramitarán y se someterán al escrutinio de los diputados y de los senadores, tal y como estipulan los procesos habituales.

Mediante el paquete fiscal el Gobierno espera recaudar unos 2.878 millones de euros adicionales en este 2019, aunque este pronostico se tendrá que ir reduciendo cuanto más se tarde en activar el conjunto de medidas.

La iniciativa de la que más recaudación se prevé es el nuevo impuesto de Servicios Digitales. Mediante este tributo se gravará con un 3 por ciento las operaciones de servicios de publicidad en línea, los de intermediación en línea y la venta de datos recopilados a partir de información proporcionada por el usuario. Su puesta en marcha permitiría unos ingresos adicionales de 1.200 millones, aunque tanto la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) como la propia Comisión Europea ponen en duda esta cifra. Algo parecido ocurre con el impuesto a las Transacciones Financieras. Ambas instituciones no creen que pueda lograr lo pronosticado por el Gobierno, unos 850 millones, a través de gravar con un 0,2 por ciento las operaciones de compra de acciones de empresas españolas ejecutadas por operadores del sector financiero en cualquier mercado del mundo. @mundiario

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