Multinacionales de EE UU piden a Trump y Sánchez que dialoguen y que no las conviertan en “rehenes”

Pedro Sánchez en la clausura del VIII Congreso Nacional de Industria. / La Moncloa
La Cámara de Comercio de EE UU en España y el tejido empresarial reclaman preservar la relación económica entre ambos países ante la amenaza de embargo y la escalada diplomática a raíz del choque sobre la guerra en Irán.

La escalada diplomática entre Washington y Madrid por la guerra en Irán ha encendido las alarmas en el ámbito empresarial. Las multinacionales estadounidenses con intereses en España han hecho un llamamiento directo al presidente de EE UU, Donald Trump, y al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para que “dialoguen” y eviten que las empresas queden “rehenes” de una tensión política coyuntural.

El pronunciamiento, inusual por su tono y claridad, ha llegado a través de la Cámara de Comercio de EE UU en España (AmChamSpain), que representa a grandes compañías como Amazon, Coca-Cola, Google o American Express. En un comunicado público, la organización apeló a “la preservación de la relación económica entre España y EE UU” y a la utilización de los cauces diplomáticos para resolver las discrepancias.

El trasfondo es la amenaza de Trump de cortar relaciones comerciales con España tras la negativa del Ejecutivo a permitir el uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) en la Operación Furia Épica contra Irán. Aunque la viabilidad jurídica de un embargo unilateral es compleja al tratarse de un Estado miembro de la Unión Europea, sobre quien recaen las competencias comerciales de los Veintisiete de manera unificada, la mera posibilidad ha generado inquietud en el mundo empresarial.

AmChamSpain recuerda que las filiales de empresas estadounidenses constituyen el primer inversor extranjero en España desde los años 60 y generan decenas de miles de empleos directos en sectores estratégicos como tecnología, energía, banca, industria y servicios profesionales. A su vez, EE UU es uno de los principales destinos de la inversión española en el exterior.

“El intercambio bilateral de bienes y servicios supera los 47.000 millones de dólares anuales”, subraya la organización. En ese contexto, advierte que “esta interdependencia es real, valiosa y no debe quedar rehén de tensiones coyunturales entre gobiernos”.

Llamamiento al diálogo y a la racionalidad económica

El mensaje central de las multinacionales insiste en preservar la estabilidad jurídica y comercial. La Cámara confía en que prevalezcan “la racionalidad económica y el marco jurídico vigente”, incluidos los acuerdos comerciales entre la UE y EE UU. El comunicado no entra en el debate político sobre la guerra en Irán ni sobre el uso de las bases militares. Se centra exclusivamente en las consecuencias económicas de una ruptura comercial y en la necesidad de evitar daños colaterales para empresas y trabajadores de ambos países.

Fuentes empresariales subrayan que, incluso sin un embargo formal, el deterioro de la relación bilateral podría traducirse en trabas regulatorias, incertidumbre inversora o ralentización de proyectos estratégicos.

La preocupación no se limita a las compañías estadounidenses. Patronales como la CEOE, Cepyme y ATA han pedido reconducir el choque y actuar coordinadamente con la UE. El Club de Exportadores e Inversores Españoles ha advertido de que cualquier obstáculo adicional al comercio podría generar una escalada entre bloques.

Por su parte, la Comisión Europea ha manifestado su disposición a actuar si fuera necesario para salvaguardar los intereses de los Estados miembros, lo que introduce una dimensión comunitaria en la crisis. @mundiario