Se mantiene el crecimiento exponencial de la oferta de minicréditos

Billetes de euros. / 123rf.com
Billetes de euros. / 123rf.com

Es importante conocer con carácter previo el contenido de las condiciones contractuales de los préstamos, independientemente de su cuantía.

Se mantiene el crecimiento exponencial de la oferta de minicréditos

Los llamados e-créditos, minicréditos o préstamos rápidos constituyen una forma de recibir entre 50 y 600 euros para pequeños gastos y suelen conseguirse a través de diversos prestamistas que operan en este mercado, donde destaca el crecimiento exponencial de la oferta de minicréditos en los últimos años gracias a su presencia en la publicidad de radio y televisión y, a pesar de los síntomas de recuperación económica, a la necesidad de muchos clientes de pequeñas inyecciones de liquidez.

Este desarrollo del crédito paralelo al concedido por entidades financieras incluye incluso los créditos rápidos sin nómina. Lo que sí conviene hacer siempre es leer con calma la publicidad de los minipréstamos para que los clientes no vean perjudicados sus intereses como consumidores en un mercado complejo. Organizaciones como la OCU o Adicae tienen recomendaciones a ese respecto.

Lo cierto es que el boom de los minicréditos existe, especialmente en los últimos años, en paralelo con la crisis económica. De hecho, cuando se trata de conseguir un crédito, los bancos suelen ser los primeros que vienen a la cabeza de los clientes, pero durante los últimos años han emergido productos y canales de distribución de financiación ajenos al sistema financiero tradicional que han multiplicado la oferta.

Un préstamo nunca debe pedirse si no se puede pagar, ya que lo contrario supone a menudo que una pequeña cantidad se convierta en todo un quebradero de cabeza. Se dan casos en los que la ejecución de las garantías derivan en embargos.

Es importante, pues, conocer con carácter previo el contenido de las condiciones contractuales de los préstamos, independientemente de su cuantía. Los expertos también aconsejan pedir una oferta vinculante.

Lo habitual es que los importes de los minicréditos oscilen entre los 50 y los 600 euros con un plazo máximo de devolución a 30 días. La documentación requerida suele incluir DNI, copia de la cartilla bancaria y un justificante de ingresos. La tramitación suele ser rápida –a veces 10 minutos- y culmina con la gestión inmediata de la transferencia del dinero sujeto al minicrédito elegido. Hay casas de préstamos que admiten todo tipo de clientes, incluidos los registrados en la Asociación Nacional de Entidades de Financiación (ASNEF).

En su origen, los microcréditos nacieron en países en vías de desarrollo hace décadas como fórmula de financiación para pequeñas iniciativas empresariales. “Hace unos años aterrizaron en los países occidentales para cubrir un espacio que la banca tradicional había dejado hueco: créditos de poco importe y plazo de amortización que, aprovechando los medios telemáticos, llegaran a casi todo el espectro poblacional”, explica la web de un operador del sector.

Según la misma fuente, la aparición en el mercado del crédito de empresas prestatarias de minicréditos personales ha revolucionado la manera en que empresas y particulares consiguen financiación rápida. “Una de las principales razones que explican este éxito es que toda la operación se realiza de manera online, disminuyendo trámites y costes, y llegando a todos los consumidores que con tan solo unos clics pueden disponer de dinero al instante”, comenta dicha web.

¿Resultados? La financiación alternativa registró el año pasado transacciones por valor de 62 millones de euros en España, según un estudio publicado por la Universidad de Cambridge. La financiación alternativa también ganó terreno en Europa, donde se registró un crecimiento del 144% respecto a 2013.

 

Se mantiene el crecimiento exponencial de la oferta de minicréditos
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