El empresario Luca Cordero di Montezemolo presenta la dimisión en Ferrari
El italiano, presidente de Ferrari desde 1991 hasta la actualidad, presenta la dimisión tras caer derrotado en el juego de tronos que se disputa en el grupo Fiat.
El italiano, presidente de Ferrari desde 1991 hasta la actualidad, presenta la dimisión tras caer derrotado en el juego de tronos que se disputa en el grupo Fiat.
Hay ocasiones en las que una derrota puede convertirse en una buena noticia, al menos para algunos. La dimisión de Luca Cordero di Montezemolo, se ha presentado como la consecuencia lógica de la desastrosa temporada de Fórmula 1 en Ferrari. Y el momento no podía ser mejor, tras una desastrosa carrera en casa y con los tifossi mirando al palco y pidiendo cabezas, era el momento oportuno.
Sin embargo, la realidad dista mucho del “calentón” que están tratando de vendernos, y va mucho más allá. Si analizamos de forma fría y objetiva la trayectoria de Montezemolo en Ferrari, solo hay una palabra que podría definirla, triunfo. Y es que desde su llegada en 1991 a una Ferrari abatida y al borde de la quiebra, logró mejorar la marca en todos sus aspectos. Así logró que el mito del cavallino, además de emocional fuese rentable, llevando a la marca a un desarrollo tecnológico nunca visto, y a un nivel de refinamiento y acabados desconocido hasta la fecha. Por si no fuese poco, logró rentabilizar la imagen de Ferrari a nivel mundial, y elevó la factoría de Maranello a la categoría de templo. Según Financial Times es el mejor centro de trabajo de toda Europa. Sus resultados económicos son demoledores, es la marca con más rentable de todo el grupo Fiat, e incluso la Scudería no pierde dinero.
La intrahistoria
El abandono de Montezemolo no es más que el punto final a un desencuentro con Sergio Marchionne, consejero delegado del grupo FCA (Fial Chrysler Auto). La fecha prevista para la dimisión, 13 de Octubre, es un guiño al desencuentro. Esa es la fecha prevista para que el grupo FCA inicie la cotización en Wall Street, y una nueva etapa industrial.
Pese a lo que nos quieren hacer creer, el trasfondo de la historia va mucho más allá de los resultados deportivos de Ferrari, que además no han lastrado en absoluto los económicos. Montezemolo ha defendido desde siempre la independencia de Ferrari con respecto al grupo, algo razonable teniendo en cuenta los perfiles de las marcas. Sin embargo para Marchionne la imagen y tecnología de Ferrari deberían ser la punta de lanza de todo el grupo. Tras la adquisición de Chrysler se ha iniciado una reestructuración de todo el grupo, con un nuevo posicionamiento de todas las marcas. Para Marchionne Ferrari debe ser el espejo y el mascarón de proa del proyecto, iluminando al resto de las marcas. Esa “iluminación” consistiría en la transferencia de tecnología y plataformas a otras marcas del grupo. En algunos mentideros se hablaba incluso de un futuro Dodge Viper con chasis Ferrari, algo desmentido desde FCA. Desde el grupo se afirma que se espera una colaboración más estrecha con Maseratti y Alfa Romeo.
Juego de tronos
El desencuentro se hizo visible de puertas afuera, cuando la semana pasada Montezemolo en una conferencia, no dudaba en jugar con las palabras para dar a entender que era imprescindible. Su teoría era que el éxito de cualquier empresa es el éxito de la persona que la dirige, un mensaje muy motivador para un estudiante, pero un dardo hacia Marchionne. A su llegada a Monza, y entre rumores de una oferta de Alitalia, Montezemolo añadía más pólvora a la situación: “El pasado mes de marzo expresé mi disponibilidad para seguir con mi trabajo por otros tres años y, si cambia algo, seré yo mismo el que lo comunique"
La respuesta de Marchionne no se hacía esperar y el mismo domingo antes de la carrera (no acudió al circuito) dejaba unas declaraciones explosivas. "El objetivo de Ferrari es ganar en F1; no quiero ver a nuestros pilotos 7º o 12º….. Lo importante para Ferrari no solo son los resultados económicos, sino también ganar, y hemos estado teniendo problemas durante seis años". Para rematar: En cuanto a los resultados económicos, Luca ha hecho un excelente trabajo. “Yo también me considero esencial, por supuesto, pero también sé muy bien que estoy al servicio de esta empresa. Es lo mismo para él que para mí: servimos a la empresa. Cuando la compañía tenga un cambio de planes, las cosas cambian”
Puesta en escena
La conferencia de prensa también ha dejado claro que no es una separación “amistosa”, pese a las bromas y risas de ambos comparecientes. Así con la guasa, Montezemolo dejaba caer que se iba porque se iniciaba una época de cambios, y que era razonable que el grupo FCA tuviese un “administrador único”.
Por su parte Marchione le devolvía el gesto de cariño: "Salimos de un año malo porque no hemos prestado demasiada atención a la importancia y la dificultad de este sistema de motor nuevo.”
El tiempo pondrá a cada uno en su sitio, pero que nadie se preocupe, que Montezemolo no engrosará las listas del paro, ni se queda en la calle. Según la Gazetta dello Sport, la liquidación ascendería a unos 27 millones de €, además se especula con una oferta infartante de Alitalia para la presidencia. Aunque algunos van más allá y le dan credibilidad a algunos rumores que surgieron en 2.013 de un posible salto a la política.
En cuanto a Ferrari, habrá que estar atentos al papel que Marchionne le tiene reservado en la “nueva” FCA, Montezemolo por si acaso, desaparece el día antes de lo que él defiende que será un fracaso.