Iberdrola cerró en 2016 su cuarto año consecutivo de pérdidas en nucleares

Torre de Iberdrola en Bilbao./ Archivo
Torre de Iberdrola en Bilbao

La filial de energía nuclear sigue siendo el principal partidero de cabeza de la sociedad, a la que se la ha recomendado cerrar la planta instalada en Garoña.

Iberdrola cerró en 2016 su cuarto año consecutivo de pérdidas en nucleares

La filial de energía nuclear de Iberdrola, Iberdrola Generación Nuclear, reportó pérdidas por hasta 309.3 millones de euros el año pasado, con lo que su total de pérdidas en los últimos cuaro años asciende ya a los 1.075 millones de euros, de acuerdo a datos presentados al Registro Mercantil.

Desde que fuera formada en 2012, esta rama de energía nuclear no ha reportado sino números rojos a la conclusión de cada uno de sus ejercicios. Puntualmente, sus pérdidas en 2013, 2014, 2015 y 2016 se alzaron hasta los 232.6 millones, 311.39 millones, 221.78 millones y 309.3 millones de euros respectivamente.

El año pasado, los ingresos de la filial fueron de 950.58 millones de euros, es decir un 18% menos que en el ejercicio previo.

De ese total, cerca del 42% fue inyectado al pago de impuestos y tasas. La suma fue de 396 millones de euros, de los 174 millones fueron para el pago de Enresa -la compañía pública que administra los residuos nucleares, 134 millones al impuesto sobre residuos, 67 millones al impuesto sobre producción y otros 51 millones a ecotasas, explica El País.

En su reporte, Ibredrola explica que en los dos últimos años sufrió pérdidas por el "descenso de los precios de mercado en dichos ejercicios ha hecho imposible absorber la carga fiscal que soporta la actividad de generación nuclear", que aumentó a partir de 2013 debido a la reforma eléctrica que impuso un gravamen del 7% a la generación eléctrica e impuestos a residuos y el combustible nuclear.

En la última junta general de accionistas de la sociedad, Ignacio Sánchez Galán, jefe de esta rama en cuestión, avisó que las actuales condiciones hacían del negocio nuclear complicaban sus actividades.

Galán dijo que "los impuestos y obligaciones" afectaban a las nucleares, obligadas a destinar la mitad de sus ingresos para estos compromisos legales. De paso, solicitó que se analizara "el marco regulatorio y fiscal" para ejercicios futuros.

De igual forma, el mandamás del grupo exigió "más tiempo" de cara a la renovación de la licencia de las centrales nucleares. "Estamos pidiendo tiempo. Creo que no se necesitan tres años, sino 12 meses, para poder analizar la situación. Queremos que nos den un tiempo para analizar la política energética. Para tomar cualquier decisión, preferiríamos que se definiese la política energética y no tener que tomar decisiones que puedan afectar a nuestra cuenta de resultados".

Iberdrola cuenta con títulos en las grandes nucleares de Cofrentes (100%), Almaraz I (53%), Almaraz II (53%), Trillo (49%), Vandellós II (28%) y Asco II (15%), aparte de en Santa María de Garoña, de la que comparte la propiedad con Endesa, a la que le propuso dar marcha atrás en la solicitud de renovación de la planta, que llevaría al cierra definitivo de la misma, explica el mismo medio.

Con todo, durante la reunión del alto mando de Nuclenor el último 26 de abril no se cerró ningún trato respecto al futuro de la planta debido al prácticamente nulo entendimiento entre los dos socios respecto al futuro de ésta.

Endesa y Nuclenor recibieron un informe hecho por PwC, en su calidad de expertos independientes, de análisis económico sobre Garoña. El documento, remitido por la misma Iberdrola, explicaba que en el escenario más probable las pérdidas de la planta si se mantiene en operaciones para los próximos 60 años serán de 1.062 millones de euros, con todo y las inversiones pertinentes para extender su tiempo de vida útil. Estas proyecciones incluyen la actualización de los costes y una tasa de descuento para el cálculo del VAN del Ebitda del 10%, explica el mismo medio.

El mismo documento revela que el precio a partir del cual la planta sería económicamente sostenible y viable sería de los 65.7 hasta 69.5 euros por megavatio hora, lejos de los 44 euros por las mismas variables para 2018 y 2019.

Aun en el escenario más moderado, que incluye una tasa de descuento de hasta el 7.5% y los costes desactualizados las pérdidas totales ascenderían a los 916 millones de euros, explica PwC.

Con todo, Endesa dijo no a la propuesta y ha asegurado que esperará a la decisión del Gobierno, que llegará hasta el verano, para elegir si mantiene o no el proyecto tras el informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que recomendó mantener la planta en operaciones.

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