Esta guerra la va a ganar China, declara el economista Joseph Stiglitz

En su libro Camino de Libertad, Stiglitz, defensor del capitalismo progresista, expone que está en contra de la forma de libertad que los neoliberales han llevado al autoritarismo.
Camino de Libertad. / Joseph Stiglitz.
Camino de Libertad. / Joseph Stiglitz.

La guerra comercial abierta entre EE UU con China y el resto del mundo hace que China se prepare para tener acuerdos comerciales fiables con todo el mundo. De seguir las líneas marcadas por Trump, China ganará la guerra comercial, aunque no guste su sistema político.

En su nuevo libro Camino de Libertad de Joseph Stiglitz, defensor del capitalismo progresista, expone que está en contra de la idea de libertad que postulan los neoliberales, idea que lleva al autoritarismo: "los mercados sin restricciones no son libres, sino que acaban en monopolios", expone el economista de 82 años, Premio Nobel de economía, profesor de Yale, Stanford, MIT, Princeton y Colombia, grandes universidades de EE UU y del mundo.

El libre mercado del liberalismo conduce al cierre de industrias y más desigualdad. Para evitarlo se debe fomentar enseñanzas profesionales de nuevas tecnologías para crear nuevos empleos que sustituyan a los antiguos.

Stiglitz expone que el neoliberalismo ha formado grandes corporaciones económicas en el mercado (como entre otras las tecnológicas) con grandes desigualdades de salarios lo que conduce a pensamientos de injusticia, caldo de cultivo para la aparición de populistas que aumentarán sus riquezas, como Trump -el fin del progreso- como dijo Stiglitz. Curiosamente conseguido por las contribuciones a las elecciones presidenciales por los grandes propietarios de los conglomerados empresariales, sin reparo, sin vergüenza, para conseguir favores del gobierno una vez alcanzado el poder.

Para Joseph Stiglitz Donald Trump crea incertidumbre, es un aspirante a dictador. Trump ataca al estado de derecho con la aquiescencia del Tribunal Supremo que le da la razón en las disputas con los jueces, una amenaza para la democracia y para el mercado mundial.

Los bandazos y rupturas dados con los aranceles ha logrado que pocos países crean a Trump cuando firma acuerdos - no hay economía sin certezas- China lo tiene claro: no acepta ningún acuerdo sin contrapartida, otros países no han lo mismo y transigen con la imposición.

El radicalismo de Trump con la imposición de aranceles ha hecho creer a los norteamericanos que se abrirán las industrias antiguas. No será ni fácil ni rápido, por el contrario, Trump se ha enfrentado a sectores de servicios como el turismo, la educación universitaria (una fuente de conocimiento para creación de empresas) o la sanidad, dejando fuera de ayudas y seguros a los necesitados. Otro problema es el deseo de Trump de bajar el precio del dólar para conseguir más exportaciones, pero por otro lado quiere hacer del dólar moneda fuerte para así renovar y vender su enorme deuda pública, proponiendo bonos a  cien años sin interés, lo que podría hacer caer el dólar como moneda de reserva.

Trump y el Partido Republicano han aprobado  bajar los impuestos a los más ricos; aumentar el déficit público en 3.5 billones durante 10 años; subir los gastos militares; recorte del gasto público (cerrando el departamento de educación, dejando sin sanidad a 12.5 millones de personas, reduciendo gasto social, vales de comida etc. a los más desfavorecidos). Por otra parte el despiadado ataque a las universidades corta el conocimiento y el progreso futuro. EE UU no prosperará si la población no tiene la adecuada sanidad, educación y alimentación, teniendo en cuenta que la pobreza infantil llega aproximadamente al 20%.

Los demócratas deben coger el toro por los cuernos, deben salir del concepto de libertad neoliberal (mercados sin control); proponer reformas progresistas en los servicios: en educación (reforzar universidades punteras), en sanidad (seguridad para los desfavorecidos), en cuidado de gente mayor o en turismo. Se debe promocionar la creación de empleos en nuevos sectores, en industria progresista, en nuevas tecnologías. Distinto a las propuestas de Trump: creación de empleos abriendo las antiguas empresas; caza a los trabajadores indocumentados por su aspecto; deportaciones masivas; no conceder nacionalidad a nacidos en suelo norteamericano.

Mientras tanto el resto del mundo se prepara para una posible recesión: reducción de los intercambios comerciales; bajada del PIB; menor inversión; cierra de fronteras a la emigración; reducir medidas contra el cambio climático. No tomar las medidas adecuadas en estos momentos creará muchos problemas en el futuro. El futuro del mundo ya no será el del progreso. Se tardarán años en revertir el mal creado. @mundiario

Comentarios