Google afronta otra investigación de Bruselas por posibles prácticas abusivas en publicidad digital
Bruselas ha abierto un nuevo frente contra Google. La Comisión Europea investiga si el buscador está perjudicando a los medios de comunicación al relegar en sus resultados el contenido patrocinado —una fuente habitual de ingresos para editores y publicaciones—, al considerarlo erróneamente como spam. El procedimiento se enmarca en el reglamento de mercados digitales (DMA), que se aplica a los grandes actores tecnológicos con posición dominante.
Según el Ejecutivo comunitario, sus equipos de supervisión han detectado indicios de que Google penaliza las páginas que incorporan enlaces o artículos patrocinados, llegando incluso a excluirlas de los listados en Google Search. La empresa, propiedad de Alphabet, alega que estas prácticas se enmarcan en su política contra la manipulación de resultados y en la protección de la reputación de los sitios web. Bruselas quiere determinar ahora si esta interpretación se ajusta a las obligaciones del DMA.
La investigación —más ágil que las tramitadas bajo las normas tradicionales de Competencia— deberá resolverse en el plazo de un año. Si la Comisión confirma la infracción, podría imponer una sanción de hasta el 10% de los ingresos globales de Google, que en 2024 alcanzaron los 350.000 millones de dólares. En caso de reincidencia, el umbral ascendería al 20%. El marco del DMA también prevé medidas estructurales en casos de incumplimiento sistémico, como la obligación de vender activos o la prohibición de expandirse en determinadas áreas de negocio.
La ofensiva se produce poco después de que Bruselas impusiera a Google una multa de 2.950 millones de euros por abuso de posición dominante, en un expediente que duró cuatro años. Estos plazos prolongados han sido durante décadas una preocupación para la UE: cuando llega la sanción, el mercado a menudo ha cambiado y los remedios pierden eficacia. El DMA busca precisamente evitar ese desfase, imponiendo obligaciones claras y procedimientos acelerados para los llamados guardianes de acceso, las empresas con capacidad para condicionar mercados enteros.
Multas por valor de 11.000 millones
Google es, de hecho, la compañía más sancionada hasta ahora por la Comisión Europea. Acumula multas por valor de 11.000 millones de euros –aún pendientes de revisión judicial–, incluida la más alta jamás impuesta por Bruselas, de 4.343 millones.
El nuevo expediente confirma que la pugna entre la UE y el gigante californiano, especialmente en el ámbito de la publicidad digital, está lejos de cerrarse. @mundiario



