El gestor de finanzas personales de BBVA sustituye la tradicional lista de movimientos

Elena Alfaro. / APIE
Elena Alfaro. / APIE

“Las empresas que basan su negocio en datos hacen bien dos cosas: ofrecen muy buenas experiencias de cliente y, al basarse en datos que automatizan muchos procesos, pueden reducir los costes de operación”, dice Elena Alfaro.

El gestor de finanzas personales de BBVA sustituye la tradicional lista de movimientos

Los datos que se recopilan son cada vez más numerosos y de su uso adecuado depende que las compañías basen en ellas sus decisiones, un proceso que, llevado a su extremo, puede ser capaz de automatizarlas. Fue la tesis de Elena Alfaro, directora de BBVA Data & Open Innovation, durante su intervención en el curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) La Cuarta revolución. ¿Cómo afecta la agenda digital a la economía y a la industria?, organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). 

“Las empresas que basan su negocio en datos hacen bien dos cosas: ofrecen muy buenas experiencias de cliente y, al basarse en datos que automatizan muchos procesos, pueden reducir los costes de operación”, explicó.

Elena Alfaro presentó ejemplos de casos de éxito como Amazon, Netflix o Linkedin, compañías que han triunfado mediante la oferta de servicios cada vez más personalizados: “El éxito de Amazon no es su servicio, sino sus motores de recomendación: en base a las compras de productos de toda su clientela puedes descubrir cosas que gente con tus mismos gustos está comprando, pero que tú todavía no has descubierto”. Del mismo modo, añadió, Linkedin no terminó de despegar hasta que introdujo la herramienta de “gente que puedes conocer” para poner en contacto a personas con profesiones o intereses comunes.

En cuanto a la utilización del Big Data por el sector bancario, Elena Alfaro señaló que lo interesante de estos datos es que se refieren al comportamiento humano: “Si una persona compra algo tengo información sobre espacio/tiempo, sobre qué compró y dónde. Y si sigo sus compras a lo largo del tiempo, puedo saber qué cosas le gustan y dónde las compra”. Esta información es la base del desarrollo de nuevas herramientas que calculen el ritmo de gastos de un cliente y puedan incluso anticiparse a los que va hacer en el futuro, y sobre esa base “avisarle de que si sigue ese ritmo de gastos se quedará en descubierto, o al revés, que el mes que viene le quedará dinero”.

El BBVA ha desarrollado ya algunas herramientas específicas como su gestor de finanzas personales, que sustituye la tradicional lista de movimientos: “Antes, las operaciones aparecían listadas por fecha. Ahora, con un algoritmo, podemos clasificar de forma automática hasta el 80% de las operaciones en campos como hogar, compras, educación, y comparar el gasto con otros periodos o enviar alertas de cuando superan la cantidad en cierta categoría”. También han desarrollado, de momento solo para sus empleados, el calendario financiero predictivo que anticipa los movimientos que van a efectuarse, tanto los ingresos como los hábitos de gasto o retirada de efectivo, y avisa si se producen movimientos atípicos en la factura.

El gestor de finanzas personales de BBVA sustituye la tradicional lista de movimientos
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