Los fondos europeos para la rehabilitación de viviendas se atascan en España

La burocracia y la falta de recursos en las administraciones ralentizan un proceso clave para cumplir con los objetivos de descarbonización fijados por la Unión Europea para 2050.
Rehabilitación de viviendas en España. / RR SS.
Rehabilitación de viviendas en España. / RR SS.

El informe La capacidad transformadora del NGEU y otros planes de estímulo fiscal, publicado por Caixabank Research, revela que apenas se ha ejecutado un 42% de los 4.800 millones de euros destinados a la rehabilitación residencial en España. En particular, la rehabilitación energética de barrios, edificios y viviendas, con una asignación de 3.420 millones de euros, solo ha alcanzado un 37% de ejecución, mientras que el Programa de Rehabilitación Energética de Edificios (PREE), dotado con 300 millones, sigue sin arrancar. La rehabilitación de edificios públicos es la más avanzada, con un 71% de los fondos utilizados.

La metodología utilizada para evaluar la ejecución del presupuesto genera discrepancias entre distintas fuentes. Mientras que el Observatorio de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) se basa en los contratos formalizados y subvenciones concedidas, el Ministerio de Vivienda considera ejecutados los fondos transferidos a las comunidades autónomas, lo que eleva el porcentaje de ejecución al 86%. No obstante, los expertos advierten que, pese al impulso en la rehabilitación de viviendas, el ritmo sigue siendo insuficiente. Según el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), aunque en 2024 se visaron 55.473 viviendas para gran rehabilitación, un 47% más que en 2023, este avance no es suficiente para cumplir los objetivos europeos.

El principal obstáculo radica en la burocracia y la falta de recursos en las administraciones autonómicas para tramitar expedientes y conceder ayudas. Esta lentitud pone en riesgo tanto la viabilidad de las pequeñas empresas del sector como los presupuestos de obra aprobados. En un país donde cerca del 50% de las viviendas principales fueron construidas antes de 1980, año en que se estableció la primera normativa sobre eficiencia térmica, la rehabilitación es clave para mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones.

La ejecución es desigual

A nivel europeo, la ejecución de los fondos Next Generation es desigual. Mientras que países como Italia y Croacia han cumplido con el 40% de los hitos y objetivos fijados, España se encuentra en torno al 30%, junto a Portugal, Grecia y Polonia. En contraste, Rumanía y Bulgaria registran los peores desempeños, con menos del 15% de cumplimiento.

De cara a 2025, el gobierno español prevé ejecutar cerca de 20.000 millones de euros en subvenciones y avanzar en la implementación de proyectos clave, como los PERTE de chips, ciclo del agua y descarbonización. Asimismo, se espera el despliegue del programa RepowerEU, con 7.000 millones de euros destinados a energía, incluyendo 4.200 millones para el PERTE de renovables.

Los próximos años serán determinantes para comprobar si España logra acelerar el ritmo de ejecución de los fondos Next Generation y cumplir con los compromisos de descarbonización y modernización del parque inmobiliario. La clave estará en reducir la burocracia y dotar de más recursos a las administraciones para agilizar los procesos. @mundiario

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