El FMI eleva al 2,3% su previsión de crecimiento para España en 2025
La brecha económica entre Estados Unidos y Europa se amplía, marcando un futuro económico divergente para ambos lados del Atlántico. Según el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicado en enero, Estados Unidos liderará el crecimiento entre las economías avanzadas hasta 2027, con una revisión al alza de su producto interior bruto (PIB) hasta el 2,7%. En contraste, la zona euro verá recortadas sus proyecciones de crecimiento al 1%, reflejando un panorama más débil, especialmente en Alemania, Francia e Italia.
En Europa, España se erige como la gran excepción. Con un crecimiento estimado del 3,1% en 2024, casi cuadruplicando el promedio de la zona euro, el país supera incluso el crecimiento de Estados Unidos para ese año. Aunque las cifras finales dependen de los datos del cuarto trimestre, el FMI también eleva su previsión para España en 2025, destacando su capacidad de crear empleo y mantener una economía resiliente a pesar de un Gobierno en minoría parlamentaria y la falta de nuevos presupuestos desde 2023.
Por el contrario, Alemania, la mayor economía de la región, enfrentará un crecimiento de apenas 0,3% este año tras una revisión a la baja de medio punto. Francia e Italia también sufren recortes, situándose en el 0,8% y 0,7%, respectivamente. El FMI atribuye esta debilidad a la baja confianza de los consumidores, las tensiones geopolíticas y el impacto continuado de la crisis energética.
Una mayor rentabilidad de la inversión
Mientras Europa lucha contra su anémico crecimiento, Estados Unidos se beneficia de un entorno empresarial favorable, mercados de capitales profundos y una demanda interna robusta. Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, destaca que esta ventaja estructural impulsa una mayor rentabilidad de la inversión y fortalece el dólar, consolidando el liderazgo económico estadounidense. Sin embargo, también advierte sobre los riesgos de algunas políticas proteccionistas propuestas por Donald Trump, que podrían exacerbar las tensiones comerciales y afectar la inversión global.
El informe también refleja riesgos compartidos, como la posibilidad de que las economías europeas sufran una desaceleración mayor a la prevista si la preocupación por la sostenibilidad de la deuda pública aumenta. “El principal riesgo es que las políticas monetarias y fiscales de la zona euro pierdan margen de maniobra simultáneamente”, señala el FMI.
En los mercados emergentes, las previsiones son más estables, con India liderando el crecimiento en 2025 (6,5%) y China alcanzando un 4,6%. Sin embargo, el Fondo advierte que el proteccionismo podría frenar el comercio global y obstaculizar las cadenas de suministro, afectando a largo plazo a todas las economías.
La divergencia entre Estados Unidos y Europa, sostiene Gourinchas, no es solo coyuntural, sino estructural. Sin reformas profundas en Europa, la desconexión económica persistirá, marcando un reto crucial para la estabilidad global en los próximos años. @mundiario



