¿Es un mal momento para que los españoles compren su casa soñada?

Aunque existen ayudas gubernamentales y productos financieros que pueden agilizar la compra de una vivienda, los altos costos y las condiciones cada vez más duras hacen que acceder a los mismos sea un proceso casi imposible para muchos.

Acto de entrega de llaves.
Acto de entrega de llaves.

Para la mayor parte de la población, no existe una meta de mayor impacto que comprar una vivienda propia. Aunque sea un deseo universal, en los últimos años hemos experimentado dificultades económicas que han convertido esta meta en un sueño lejano.

Con tan solo leer un par de diarios podemos toparnos con noticias sobre cómo cada vez más extranjeros están comprando viviendas en España: mientras que el 2023 cerró con una caída del 9,8% interanual en la compraventa de viviendas, las operaciones realizadas por no residentes solo cayeron 1,7%.

Sin embargo, para los españoles el contexto sería muy distinto, con el endurecimiento en las condiciones haciendo que apenas el 39% de los solicitantes sea considerado para la aprobación de un préstamo, una caída de casi 40% en tan solo un puñado de años.

Entre los requisitos actuales se encuentran contar con ahorros para cubrir la mayor parte del pago, una nómina fija lo suficientemente alta, e incluso un historial crediticio sano. El precio promedio de las hipotecas sería tan alto, que ya supera al de los alquileres en casi una decena de ciudades.

Para paliar esta situación, el Gobierno anunció a inicios de año una serie de avales diseñados para ayudar a los españoles a comprar su propia casa. Estos, con un valor acumulado de 2,5 millardos de euros, están destinados a familias con menores a su cargo, así como para jóvenes que quieren comprar su primera vivienda.

También existen préstamos a largo plazo (diseñados principalmente para el consumo) que pueden utilizarse para la compra de una vivienda o, en su defecto, para costear remodelaciones en caso de estar comprando una casa de segunda mano. No siempre serán la alternativa más económica, pero pueden sacar a más de uno de un aprieto.

Por último, los españoles menores de 35 años y con ingresos inferiores a 3 veces el IPREM (hasta 5 veces si conviven con personas con discapacidad severa), pueden solicitar ayuda estatal en el marco del Plan Estatal de Vivienda 2022-2025. Sin embargo, esta solo está disponible para quienes quieran comprar una vivienda en municipios que no superen los 10.000 habitantes.

En cuanto al pago de contado, que sería cada vez más popular ante el incremento en el precio de las hipotecas, se requiere de aproximadamente 7,5 años de salario bruto para poder comprar una vivienda, un incremento de casi el 100% si se le compara con datos de hace 3 décadas.

Aunque la cifra sigue siendo más baja que durante la crisis de 2008 (9,5 años),  ya sería sumamente preocupante.

Hablar sobre un momento adecuado para comprar una vivienda puede ser complejo, sin embargo, entendiendo la sobrevaloración de los inmuebles y el alto costo de las hipotecas, hay pocos argumentos para realizar una compra actualmente.

Comentarios