En España, como habrá reforma fiscal, toca ver quiénes van a pagar más

El presidente del Gobierno, al volante, en la Opel.
El presidente del Gobierno, al volante, en la Opel.
En las palabras de Mariano Rajoy no hay una sola mención, tácita o expresa, a los escándalos de corrupción que sacuden al Partido Popular, lo cual no es de recibo en un país democrático.
En España, como habrá reforma fiscal, toca ver quiénes van a pagar más

Parece que Mariano Rajoy se suma al discurso de Cristóbal Montoro y que, a su manera, empieza dar rienda suelta a cierto optimismo sobre la evolución de la crisis. Menos concreto que su ministro de Hacienda, el presidente del Gobierno ni siquiera asume compromisos inmediatos, sino que se protege hablando a estas alturas de julio de ¡2015!: “Estamos mucho mejor que el año pasado, pero mucho peor que en julio del año 2015”. Han leído bien.

Tal vez estos días Rajoy está un poco nervioso por las revelaciones de su extesorero Bárcenas y no encuentra la manera de expresarse bien, ni de explicarse como siempre se espera de un buen presidente del Gobierno. Aun así, dice y reitera cosas que tienen su valor, tanto -si cabe- como su inexplicable silencio ante la corrupción con la que parece que convivió durante años y años en la calle Génova. En definitiva, no hay en sus palabras ni una sola mención, tácita o expresa, a los escándalos de corrupción que sacuden al Partido Popular, lo cual no es de recibo en un país democrático.

¿Qué tiene entonces valor en sus discursos, como sucedió en la Opel o en la FAES, la fundación del PP que preside Aznar? Al menos dos cosas: una, que el Gobierno está decidido a meterle mano a las pensiones, tal vez lejos de consensos del pasado, y dos, que habrá reforma fiscal a fondo, lo cual tiene su lógica, ya que como reconoce ahora Rajoy España es un país con una recaudación baja en función de su Producto Interior Bruto, mensaje que contradice la idea simplista de Aznar de bajar los impuestos.

Por muchos ajustes internos que se hagan será difícil que España pueda salir a flote sin una reforma fiscal y sin una nueva política europea. La alternativa a nuevas subidas de impuestos sería perseguir el fraude y la evasión de capitales, ya que si se evitasen, la recaudación fiscal prácticamente se duplicaría, pero los resultados no acompañan.

Quedémonos, pues, con lo que interesa a todos: como habrá reforma fiscal, toca ver quiénes van a pagar más. @J_L_Gomez

En España, como habrá reforma fiscal, toca ver quiénes van a pagar más
Comentarios