La empresa gallega de cable R cae en manos de la vasca Euskaltel

De entrada, la compañía de Euskadi dice que mantendrá en Galicia el equipo y la estructura de R, valorada en 1.155 millones. La sede central está por ahora en A Coruña.

Sede de la empresa R.
Sede de la empresa R.

De entrada, la compañía de Euskadi dice que mantendrá en Galicia el equipo y la estructura de R, valorada en 1.155 millones. La sede central está por ahora en A Coruña.

La empresa gallega de cable R ha caído en manos de la vasca Euskaltel. De entrada, la compañía de Euskadi dice que mantendrá en Galicia el equipo y la estructura de R, valorada en 1.155 millones de euros. La sede central está por ahora en A Coruña. Experiencias anteriores en empresas de servicios, como Fenosa, demuestran que el tiempo diluye las estructuras centrales de estas firmas.

La suma de R y Euskaltel dará lugar a un conclomerado con grandes sinergias, dotado de una red de 725.000 kilómetros de fibra y unos 715.000 clientes de líneas fijas. El ebitda (beneficio operativo bruto) conjunto sumará unos 260 millones de euros.

Euskaltel ya cerró un principio de acuerdo para la integración de la compañía R, por la que la firma presidida por Alberto García Erauzkin pagará 1.155 millones, incluida la deuda. La transacción se hará mediante la entrega de dinero y de acciones de la empresa vasca. Los accionistas de R, el fondo con sede en Luxemburgo CVC con un 70% del capital y Abanca, con el restante 30%, pasarán a formar parte del accionariado de Euskaltel. En principio se adhieren a los compromisos de permanencia adquiridos por Kutxabank, lo que pasa por mantener las acciones durante al menos un año.

El movimiento empresarial tiene su importancia mucho más allá de la adquisición, pues deja a Euskaltel como claro líder del proceso de consolidación de las cableras del norte de España, entre las que se encuentra también la asturiana Telecable.

Un revés más para A Coruña
En menos de cinco años, A Coruña ha sufrido la pérdida real de varias de sus principales firmas financieras y empresariales, una crisis que agudiza la pérdida de R. El histórico Banco Pastor ya no existe, tras ser absorbido por el Banco Popular, que mantiene su marca como guiño a su clientela. Tampoco existe Caixa Galicia, ahora diluída en Abanca, propiedad del venezolano Banesco. Pastor y Caixa Galicia fueron en su momento líderes financieros de Galicia. Hubo años en los que el Pastor se codeaba con el Santander en España. Años antes había desaparecido Fenosa, hoy una delegación de Gas Natural Fenosa. Un camino similar lo recorrió Fadesa, que llegó a ser la primera inmobiliaria española. El listado no se detiene en estas empresas, sino que también comprende otras de menor dimensión. Por el contrario, en A Coruña emergió Inditex, el único gran gigante empresarial de su área metropolitana que tiene raíces en Galicia de la mano de Amancio Ortega, la tercera fortuna del mundo.

 

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