Criptodivisas: qué son y cómo funcionan

Un teclado de ordenador.
Un teclado de ordenador.

Las criptodivisas pueden comprarse y venderse a través de plataformas de cambio, mercados, brokers o Exchange. Todas utilizan como forma de pago tarjetas bancarias, transferencias o incluso el sistema Paypal.

Criptodivisas: qué son y cómo funcionan

Seguramente habrán oído hablar alguna vez de criptodivisas o criptomonedas, o habrán escuchado términos como Bitcoin o Ethereum. Los conceptos guardan relación con el lenguaje cifrado; criptos significa escritura y la criptofragía se ocupa de diseñar sistemas que sirvan para proteger la información y doten de seguridad a las comunicaciones.

¿Qué son, pues, las criptodivisas? Son monedas virtuales, es decir, sistemas de pago por internet alternativos al dinero tradicional que permiten transacciones de forma segura.

Las criptomonedas surgieron en plena crisis económica y han mantenido un estrecho vínculo con el crowfounding. En aquellos primeros años de recesión, los bancos y entidades cerraron las vías de crédito, dejando a los emprendedores con dificultades para la
financiación de proyectos. Las criptodivisas se convirtieron en alternativas al dinero y, no solo han mantenido su protagonismo, sino que han extendido su mercado de manera significativa.

Antecedentes históricos 

La unión entre la criptografía y el dinero electrónico dio sus primeros pasos en el año 1981, de la mano de David Chaum. En 1998, Wei Dai propuso la creación de un dinero descentralizado controlado mediante criptografía, pero fue en 2009 cuando la iniciativa cobró verdadero impulso. Ese año el grupo Satoshi Nakamoto creó el Bitcoin, considerada la primera criptmoneda de la historia. 

Desde aquel momento, el modelo no ha parado de crecer y han aparecido otras monedas digitales alternativas, como Ethereum o Ripple.

Principales ventajas de las criptomonedas

Como hemos afirmado, el dinero virtual tiene vínculos con el crowfounding, pero también presenta otras ventajas:

> Enviar dinero a otros países sin intermediarios, lo que supone un ahorro en comisiones. Esto se realiza a través de páginas web especializadas que permiten almacenar bitcoins, comprar, vender y efectuar transferencias.

> Descentralización: las criptodivisas no están controladas por ningún banco o institución financiera. Su base de funcionamiento son las transacciones entre particulares.

> Internacionalidad: el dinero virtual puede utilizarse en cualquier parte del mundo.

> Rapidez: las transacciones con criptodivisas son bastante más rápidas que las que se realizan con otros sistemas de pago.

>  Privacidad y seguridad.

¿Dónde se pueden adquirir divisas virtuales?

Las criptodivisas pueden comprarse y venderse a través de plataformas de cambio, mercados, brokers o Exchange. Todas utilizan como forma de pago tarjetas bancarias, transferencias o incluso el sistema Paypal. Las plataformas más conocidas son Coinbase, donde se pueden comprar bitcoins o ethereums, y LocalBitcoins.

Una vez que se ha formalizado el pago, la plataforma libera la moneda virtual, que llega directamente a la cuenta del comprador. A partir de ese momento, el cliente ya puede empezar a operar con criptomonedas. Otra opción es comprar directamente la moneda digital a un particular o realizar algún tipo de intercambio.

¿Dónde se usan?

Las monedas virtuales son ya una fórmula de pago habitual en algunos negocios digitales y e commerces. También existen tiendas físicas en Barcelona y Madrid donde es posible realizar pagos mediante bitcoins o ethereums. Para ello, es preciso disponer de una tarjeta de débito que funcione como monedero.

¿Existen cajeros que trabajen con bitcoins? La respuesta es sí, pero evidentemente no emiten dinero en papel. Al tratarse de una moneda virtual, estos cajeros permiten consultar el estado de cuentas, cambiar el dinero de uso corriente por el digital o bien realizar transferencias.

Aparte de transacciones comerciales, el uso de las criptomonedas se ha extendido también a las empresas. Existen compañías en internet que pagan ya los servicios a sus trabajadores a través criptomonedas.

¿Qué piensan los gobiernos?

El auge del dinero virtual ha llevado a las autoridades a plantear algún tipo de regulación, pero de momento solo se ha traducido en planteamientos teóricos. La UE no ha adaptado todavía una opción consensuada sobre las criptomonedas y parece que no va a hacerlo, al menos a corto plazo.

Uno de los aspectos que preocupa de forma especial a los gobernantes es el posible uso de las criptomonedas como método para blanquear dinero o para financiar actividades terroristas. En este sentido, la UE se plantea eliminar el anonimato en las transacciones con divisas virtuales, una de las características del sistema que, precisamente, mejor valoran los usuarios.

España, a la cabeza

A la espera de un posicionamiento claro de Europa frente al dinero virtual, España ha decidido aplicar el criterio del Tribunal de Justicia de la UE, que ha declarado al bitcoin como una divisa virtual exenta de IVA. Eso significa en la práctica un reconocimiento legal de las criptomonedas, aunque la regulación oficial no se haya producido todavía.

Mientras esto sucede, el uso de bitcoins mantiene un ritmo creciente en nuestra península. Bitnovo, la empresa española especializada en el comercio a través de bitcoins tiene previsto extender sus servicios a más de 4.000 empresas en todo el país.  Eso convierte a España en el país Hispanoparlante más adelantado en la implantación de la moneda virtual y supone un paso adelante de cara a una hipotética legalización de las criptodivisas.

Un caso opuesto se vive en China, donde se ha declarado ilegal el crowfounding a través de bitcoins.

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