Clara E. Mattei saca el látigo contra los economistas que inventaron la austeridad

En su libro El orden del capital, sostiene que esos economistas allanaron el camino al fascismo. Capitan Waing publica una obra controvertida, pero interesante.
El libro El orden del capital, de Clara E. Mattei. / Mundiario
El libro El orden del capital, de Clara E. Mattei. / Mundiario

En un mundo donde la crisis económica parece ser el telón de fondo de la nueva realidad política, la publicación en español del libro El orden del capital, de Clara E. Mattei, editado por Capitán Swing, constituye, de entrada, toda una llamada de atención. Es una obra controvertida, pero interesante, en la que, mediante la investigación histórica y económica, Mattei desmonta el mito de la austeridad como una política económica necesaria y revela su supuesto propósito: garantizar la supremacía del capital en tiempos de agitación social. Clara E. Mattei saca, pues, el látigo contra los economistas que inventaron la austeridad.

A lo largo de la historia moderna, según esta autora, los gobiernos han aplicado medidas de austeridad bajo el pretexto de lograr la solvencia fiscal. Recortes en salarios, disminución del gasto público y eliminación de beneficios sociales se han presentado como sacrificios inevitables para la estabilidad económica. Sin embargo, Mattei plantea una pregunta fundamental: ¿Y si la solvencia nunca fue realmente el objetivo?

Su análisis se remonta a la Gran Bretaña e Italia de entreguerras, donde, tras la Primera Guerra Mundial, el auge de la clase trabajadora representó una amenaza para las élites económicas. En respuesta, los gobiernos instauraron políticas de austeridad que sofocaron la organización laboral y reforzaron la desigualdad, asegurando que el capital permaneciera en manos de unos pocos. No es casualidad que estas medidas allanaran el camino al fascismo: la austeridad no solo empobrece a la población, sino que también genera las condiciones para el ascenso de regímenes autoritarios.

Mattei documenta cómo economistas como Alberto de Stefani defendieron la austeridad como una necesidad técnica cuando, en realidad, su función era política: restringir el poder de la clase trabajadora y consolidar el dominio de las élites empresariales. Esta dinámica no ha desaparecido con el tiempo. Desde la crisis financiera de 2008 hasta las medidas post-pandemia, el efecto de la austeridad ha sido el mismo: empobrecimiento social, desigualdad creciente y fortalecimiento de estructuras políticas que restringen alternativas al capitalismo neoliberal.

La austeridad, desmitificada como remedio

Uno de los aportes más relevantes del libro es su capacidad para desmitificar la austeridad como un remedio económico y presentarla como lo que es, según ella: una herramienta de control social. Mattei no solo ofrece un examen histórico, sino que también proporciona una advertencia crítica sobre la dirección que están tomando algunos países. Viene a decir que si la historia sirve de guía, insistir en la austeridad no solo perpetuará el sufrimiento económico, sino que seguirá sentando las bases para un nuevo ciclo de autoritarismo.

La traducción de Isadora Carolina Prieto y Anna Hernández hace justicia a la profundidad del análisis de Mattei, permitiendo que el público hispanohablante acceda a una obra esencial para comprender el entramado ideológico y político detrás de la austeridad con una mirada desde la izquierda. En definitiva, El orden del capital no es solo una exploración del pasado, sino una advertencia sobre el presente y el futuro. Según su autora, si se quiere evitar que la austeridad siga marcando el rumbo de la sociedades, es imprescindible entender su verdadera naturaleza y buscar alternativas económicas que prioricen el bienestar colectivo sobre la perpetuación del privilegio. No parece la mejor lectura para recomendársela a Donald Trump y a Elon Musk, aunque nunca se sabe... @mundiario

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